El Gobierno estaría dispuesto a eliminar el tope para homologar acuerdos, tras la reforma laboral. La idea de incluir nuevos beneficios.
Con la reforma laboral ya aprobada las empresas están a la espera de los próximas negociaciones salariales con los sindicatos, ya con la nueva normativa en marcha.
El nuevo esquema de salarios dinámicos y la posibilidad de incluir beneficios que no se conviertan en derechos permanentes puede animar a las organizaciones a compensar a sus empleados las pérdidas que genera la inflación sobre el poder de compra.
Desde el Gobierno nacional se tiene en claro que hay una caída del consumo y que la actividad económica está muy planchada. Una de las alternativas para incentivar la inversión y que se mueva nuevamente la rueda es que haya una mejora en el poder de compra de los sueldos y el nuevo entorno legal permite ajustes sin que ello implique para los empleadores asumir nuevos costos laborales "in aeternum".
En lo referente a los salarios dinámicos se busca que las empresas puedan dar incentivos por mayor productividad o por alcanzar determinados objetivos. De esa manera, se pretende ampliar el menú para que los ajusten no sea solo en función de la suba de la inflación.
Por otro lado, la reforma laboral permite la inclusión de pagos en especie, lo que implica el retorno a los tickets de supermercados que se habían abolido durante el segundo mandato de Cristina Fernández.
Por ahora, según trascendió, desde el Ministerio de Economía, se le habría dado la venia al secretario de Trabajo, Julio Cordero, para eliminar el techo de suba mensual del 1% que vino rigiendo las negociaciones salariales entre empresas y sindicatos en 2025. Hasta ahora eso era un límite no blanqueado para la homologación de convenios laborales.
Las empresas argentinas prevén dar aumentos del 17,5% promedio en los honorarios de sus directores y personal fuera de convenio durante el primer semestre del año según indica un reporte de la consultora de recursos humanos Randstat.
El informe se conoce luego de que el INDEC informara la inflación de febrero de 2,9% que proyecta para fin de año una suba de por lo menos el 26% para todo el año.
"Las empresas argentinas proyectan aumentos del 17,5% para el primer semestre para el personal fuera de convenio y prevén esquemas de revisión menos frecuentes, consolidando políticas de compensación más estratégicas, con foco en esquemas de ajuste más selectivos y herramientas complementarias como bonos, beneficios y programas de desarrollo", señala el reporte.
"Con esta proyección, si consideramos las previsiones de inflación para los primeros seis meses del año, que estiman un aumento del 12% del IPC, la evolución de los salarios podría ubicarse por encima de ese nivel, permitiendo sostener el proceso de recuperación del salario real", señala Randstat.
Sobre estos indicadores, Andrea Avila, CEO de Randstad para Argentina, Chile, México y Uruguay, afirmó que “las organizaciones continúan trabajando para equilibrar la sostenibilidad del negocio con la necesidad de acompañar las expectativas salariales de los colaboradores, en un contexto de mayor presión del costo de vida sobre en las finanzas personales".
Al analizar la frecuencia con la que las organizaciones revisan su política salarial para realizar ajustes, el 31% afirma que actualiza los salarios de manera trimestral, mientras que el 22% lo hace cada seis meses. Otros esquemas incluyen revisiones mensuales (15%), bimestrales (5%) y cuatrimestrales (14%), mientras que un 13% utiliza otras modalidades.