Este sistema, que surge de las finanzas empresariales, permite un mayor control del dinero, dividiéndolo entre los diversos gastos.
En tiempos donde muchas familias tienen dificultades para llegar a fin de mes y otras directamente están endeudadas, mantener organizadas las finanzas del hogar resulta de vital importancia. Entre gastos invisibles y otros fijos, muchas veces no se sabe a dónde se fue el sueldo que recién ingresó. Para mantener números claros, existe el llamado “método de las 3 cuentas”.
Uno de los errores más comunes es tener todo el dinero en una única cuenta, donde los gastos se mezclan con los ahorros y hace que la contabilidad doméstica pierda claridad. Allí surge el “método de las 3 cuentas”, un sistema que viene de las empresas, que clasifican sus cuentas según su naturaleza (activo, pasivo y patrimonio) y su función (gastos, ingresos, costos).
Al igual que en la contabilidad empresarial, el “método de las 3 cuentas” también divide los ingresos del hogar en tres categorías según su propósito: fijos, personales u ocio y ahorros y, cada uno de los cuales se mantiene en cuentas bancarias separadas.
De esta manera, la división quedaría así:
Con este sistema, se logran varios beneficios relacionados con la contabilidad doméstica. Algunos de ellos son:
La innovación del sistema está en su simplicidad, y se alinea con el famoso método 50/30/20 de la distribución ideal de los ingresos: 50% para las necesidades básicas, 30% para deseos y un 20% para el ahorro. La mejor forma de llevar adelante este método es dividir y trasferir el dinero entre las tres cuentas apenas se cobre.
La cuenta corriente número uno, la de gastos esenciales, recibirá cada mes idealmente el 50-60% de los ingresos. Aquí está el alquiler o hipoteca, servicios, seguros y gastos en educación y transporte.
La cuenta de disfrute recibe el 20-30% del dinero y es para gastos que no queremos recortar, pero que podríamos en caso de necesidad, como ocio, restaurantes o ropa que no sea urgente. Lo más importante es que cuando se agoten los fondos en esta cuenta, está prohibido tomar de las otras.
El 20% restante se ingresa en la cuenta de ahorro. Lo ideal es acumular allí suficiente dinero para cubrir seis meses de gastos esenciales, y también ir ahorrando para vacaciones o la renovación del hogar.