Las víctimas soportaban jornadas extremas, trabajaban sin estar registradas y eran controladas de manera permanente dentro de una fábrica textil ilegal.
Una denuncia anónima permitió desbaratar una organización dedicada a la trata de personas con fines de explotación laboral en la Ciudad de Buenos Aires.
Tras una investigación de la Policía Federal Argentina (PFA), fueron rescatados 16 trabajadores que permanecían sometidos a jornadas laborales extenuantes en un taller textil clandestino, donde eran vigilados las 24 horas, trabajaban sin registrar y en condiciones insalubres.
El operativo fue llevado adelante por el Departamento Federal de Investigaciones (DFI), en el marco de una causa judicial que investiga el delito de trata de personas.
Además del rescate de las víctimas, fueron identificados siete presuntos responsables y quedó detenido un hombre que tenía un pedido de captura vigente por otra causa.
La investigación se inició a partir de un llamado a la Línea 145, destinada a recibir denuncias sobre trata y explotación de personas.
Un vecino del barrio porteño de Parque Avellaneda alertó sobre el funcionamiento de una fábrica textil clandestina ubicada sobre la calle Tomás Álvarez de Acevedo al 1800, donde varias personas eran obligadas a trabajar bajo condiciones abusivas.
Con intervención del Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional N° 1, a cargo de la jueza María Servini, efectivos del Departamento Trata de Personas realizaron tareas de inteligencia y vigilancias encubiertas durante varios días para confirmar la denuncia.
La investigación permitió comprobar que los trabajadores permanecían sometidos a largas jornadas laborales, con apenas algunos minutos de descanso y bajo un estricto sistema de vigilancia.
Según establecieron los investigadores, los empleadores se turnaban para controlar a las víctimas durante las 24 horas del día, evitando que abandonaran el lugar o interrumpieran sus tareas.
Además, el taller funcionaba con la persiana siempre baja, una modalidad que, además de ocultar la actividad ilegal, exponía a los trabajadores a condiciones de inseguridad y riesgos para su salud.
Los policías también verificaron que el establecimiento no contaba con habilitación y que ninguno de los empleados estaba registrado formalmente.
Con las pruebas reunidas, la Justicia ordenó el allanamiento del inmueble. Durante el procedimiento fueron identificados cinco hombres y dos mujeres, todos de nacionalidad boliviana e integrantes de un mismo grupo familiar señalado como responsable del funcionamiento del taller clandestino.
Además, los efectivos detuvieron a un ciudadano argentino que tenía un pedido de captura vigente por el delito de falsificación de moneda extranjera.
En el lugar fueron rescatadas 16 personas, de nacionalidad boliviana, paraguaya y argentina, quienes eran víctimas de explotación laboral.
Como parte del operativo también se secuestraron 30 máquinas de coser, una mesa de corte de tela, siete teléfonos celulares y documentación considerada de interés para la investigación.
Tras el allanamiento, el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires dispuso la clausura inmediata del establecimiento, poniendo fin a la actividad ilegal.
Por su parte, las personas rescatadas recibieron asistencia y contención por parte de la Coordinación Nacional de Rescate del Ministerio de Justicia, mientras que los imputados quedaron a disposición de la Justicia acusados del delito de trata de personas con fines de explotación laboral.
La investigación continúa para determinar si existieron otras víctimas y establecer el alcance de la organización que operaba detrás del taller textil clandestino.