Alexandra Gómez habló sobre el reencuentro con su esposo luego de estar detenido 448 días en Venezuela. El conmovedor posteo en redes sociales.
Nahuel Gallo, el gendarme argentino que estuvo secuestrado más de 400 días por el régimen venezolano fue liberado este domingo, y ya llegó al país tras la gestión que realizó la AFA (Asociación de Fútbol Argentino). Regresó en un vuelo privado y alrededor de las 4 de la madrugada aterrizó en el aeropuerto de Ezeiza.
El gendarme fue recibido por su esposa, su hijo Víctor, de 3 años, su madre Griselda Heredia y funcionarios nacionales. La primera imagen que trascendió lo mostró con el niño en brazos, en el aeropuerto, en medio de un fuerte operativo de seguridad y hermetismo oficial.
El reencuentro, que se materializó tras catorce meses de reclamos y gestiones, marcó un antes y un después para su esposa, María Alexandra Gómez, quien expresó públicamente el impacto y la magnitud de la experiencia vivida.
A través de su cuenta de X, Gómez compartió un mensaje en sus redes sociales en el que expresó la dimensión emocional del momento vivido. "Gracias, Dios mío… gracias por este milagro, por este regalo que vuelve a darnos vida. Gracias por mi familia, por sostenernos cuando ya no teníamos fuerzas, por no soltarnos nunca", publicó.
La mujer, de nacionalidad venezolana, aseguró que vivieron "448 días de una lucha sin horarios, sin descanso, sin tregua" y habló de "445 días de Desaparición Forzada para Nahuel Agustín Gallo". También definió ese período como "14 meses viviendo con el corazón partido… pero nunca vencido".
"Hoy lo tenemos en casa. Y eso lo cambia todo", expresó. En ese marco, planteó que el foco inmediato estará puesto en la recuperación. "Nahu necesita sanar su cuerpo, y de eso ya se está ocupando un equipo médico", señaló. Y agregó: “Nahu necesita sanar su corazón y su mente… y de eso nos vamos a encargar nosotros, con amor, con paciencia, con abrazos que reparen cada herida invisible".
El gendarme estuvo detenido en Venezuela desde 2024, en la primera parte de su cautiverio con paradero desconocido, hasta que sus familiares pudieron conocer que se encontraba en la prisión El Rodeo 1 de Caracas.
La liberación del gendarme argentino tuvo un actor inesperado en las gestiones finales: la Asociación del Fútbol Argentino (AFA). El organismo difundió el primer comunicado institucional tras confirmarse la excarcelación y organizó el traslado del cabo primero hacia el país en un avión privado vinculado a la dirigencia del fútbol argentino.
Bajo el título “El fútbol, un puente humanitario”, la AFA agradeció públicamente a la vicepresidenta venezolana Delcy Rodríguez “por su sensibilidad y disposición para atender esta situación” y sostuvo que el deporte puede ser “un puente efectivo para el entendimiento y la cooperación en una acción humanitaria de esta envergadura”. En el mismo texto, el organismo reconoció a la Federación Venezolana de Fútbol (FVF) por facilitar el contacto que permitió el acercamiento.
La intervención del ente rector del fútbol argentino se hizo visible con la difusión de una imagen en la que Gallo aparece junto a Luciano Nakis, prosecretario de la AFA, y Fernando Isla Casares, director de Protocolo y Ceremonial. Ambos integraron la delegación que viajó a Caracas y que, según informó la propia AFA, mantuvo contactos con autoridades de la FVF.