Los efectivos policiales fueron alertados sobre un violento hecho, pero al llegar a la vivienda se encontraron con una escena escalofriante.
Un brutal y sangriento crimen fue descubierto en las últimas horas. La policía encontró muerto a un hombre con más de 20 puñaladas y una bolsa en la cabeza. Detuvieron a su esposa y su hija.
Los efectivos policiales fueron alertados sobre un violento hecho pero al llegar a la vivienda se encontraron con una escena escalofriante: hallaron a un hombre asesinado a puñaladas sobre una cama, una bolsa de nylon colocada en la cabeza y un charco de sangre a su alrededor.
El asesinato ocurrió en una casa del barrio Cascallares, en el partido bonaerense de Moreno. En el lugar estaban su esposa y una de sus hijas, quienes terminaron detenidas.
La víctima fue identificada como Alberto Federico Araoz Arocena, de 41 años, y según se conoció, presentaba más de 20 heridas de arma blanca en el cuello y el pecho.
Si bien la mujer y una de sus hijas quedaron detenidas, el caso abrió una serie de interrogantes y buscan establecer cómo se desencadenó el ataque, aunque los testimonios de los vecinos llamaron la atención de los investigadores.
En medio de la impactante escena, quedaron detenidas su esposa Edith Elizabeth Castellano, de 42 años, y Florencia Anabella Araoz, de 23, una de las cinco hijas de la pareja.
Ambas fueron imputadas por homicidio agravado por el vínculo y se negaron a declarar ante la fiscal Carina Saucedo, a cargo de la UFI N° 2 de Moreno-General Rodríguez.
De acuerdo a lo que ya se pudo establecer, el crimen ocurrió en una casa precaria ubicada sobre la calle San Nicolás al 3300, casi esquina Chubut, en el barrio Cascallares de La Reja.
Cuando los efectivos llegaron al lugar, encontraron a Araoz Arocena asesinado, tendido sobre la cama. El cuerpo presentaba múltiples heridas en zonas vitales y tenía una bolsa de nylon en la cabeza.
Lo que llamó la atención de los investigadores fue el estado físico de las dos mujeres, ya que ambas presentaban hematomas en distintas partes del cuerpo y lesiones de diferente data.
De acuerdo con los relatos de los vecinos del barrio, el hombre era violento y su esposa sufría agresiones de manera habitual. Algunos revelaron que Castellano estaba “permanentemente golpeada”. Y al momento de la detención, las mujeres habrían manifestado que la mujer era víctima de torturas por parte de Araoz Arocena.
La fiscalía que ya intervino en el hecho busca reconstruir las horas previas al crimen y determinar qué ocurrió en el interior de la vivienda.
Una de las principales líneas de investigación apunta a establecer si existía un contexto de violencia familiar, y cuál fue el rol de cada una de las detenidas en el ataque.
Hasta el momento, no se encontraron denuncias previas por violencia de género ante la policía, aunque esa ausencia no descarta que hayan existido situaciones de violencia.