Los cuerpos se encontraban en avanzado estado de descomposición. Cuál es la sospecha de la policía.
Este lunes por la noche se encontró el cuerpo de una mujer y un hombre sin vida en una vivienda. Según fuentes judiciales, las víctimas llevaban varios días muertas y en avanzado estado de descomposición.
De acuerdo con los primeros datos de la investigación, la mujer tenía 50 años y el hombre 85 años, y llevarían al menos tres días fallecidos.
Dentro del inmueble fue encontrada un arma de fuego, que quedó secuestrada para ser sometida a peritajes. Los especialistas deberán determinar si fue utilizada durante el episodio y reconstruir la secuencia de los hechos.
El hallazgo se produjo en una casa ubicada en Muratore al 3100, en el barrio de Santa Julia en Pergamino.
El fiscal Fernando Pertierra, quien interviene como subrogante de la Fiscalía N°6 de Pergamino, se presentó en el lugar para supervisar las primeras medidas de la investigación.
Los investigadores analizan la posibilidad de que el hombre haya disparado contra la mujer y luego quitado la vida.
Según trascendió, la pareja habría comenzado a residir recientemente en esa casa, ubicada frente a una propiedad familiar. La Justicia intenta ahora establecer desde cuándo convivían, qué vínculo los unía y el momento preciso en el que se produjeron las muertes, para reconstruir la secuencia de los hechos.
La Justicia investiga como principal hipótesis un presunto femicidio seguido de suicidio, aunque espera los resultados de las autopsias y otras pericias para establecer cómo ocurrieron las muertes.
A principios de agosto, la muerte de Marina Rosalía Segovia y Sergio Hugo Sánchez conmocionó a Corrientes y mantiene abierta una investigación judicial para reconstruir qué ocurrió dentro de la vivienda donde ambos fueron encontrados sin vida.
La principal hipótesis que manejan los investigadores apunta, hasta el momento, a un femicidio seguido de suicidio: las primeras pericias indican que la mujer habría muerto por estrangulamiento y que, posteriormente, su pareja se habría quitado la vida en el mismo lugar.
El expediente está a cargo del fiscal Jorge Antonio Casarotto, titular de la UFIC N°9, quien ordenó una serie de medidas destinadas a determinar la mecánica de las muertes y, fundamentalmente, qué pudo haber desencadenado el episodio.
Uno de los elementos que los investigadores tuvieron en cuenta fue el estado en el que encontraron la vivienda. De acuerdo con la información conocida hasta el momento, no se detectaron signos evidentes de desorden ni indicios que permitieran sostener la intervención de una tercera persona.
Ese escenario, sumado a los resultados preliminares de los exámenes sobre los cuerpos, reforzó la hipótesis de que Sánchez habría asesinado a Marina y posteriormente se habría quitado la vida.
Según la información disponible, Marina y Sánchez mantenían una relación relativamente reciente. El hombre no tendría antecedentes penales conocidos, aunque las fuentes vinculadas al expediente señalaron que atravesaba problemas relacionados con el consumo de drogas.
Existe otra circunstancia que llamó la atención: el padre de Sánchez había denunciado su desaparición durante el mismo período en el que se habrían producido las muertes.