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La inflación de septiembre volvería a estar más cerca del 2% mensual

Según un relevamiento privado los precios de septiembre se ubicarían por encima del 1,7% de agosto, lo que complica el proceso de desinflación continuo.

La inflación general para septiembre se ubicaría en el 2% mensual, de acuerdo con las proyecciones publicadas por la consultora Analytica en su Relevamiento Semanal de Precios en Alimentos y Bebidas. De cumplirse con el pronóstico, el dato sería más alto que el 1,7% de agosto, lo que indicaría que el proceso de desinflación continuo no estaría ocurriendo, sino que habría subas y bajas, con una tendencia de largo declinante.

El informe detalla que durante la cuarta semana de septiembre los precios de alimentos y bebidas registraron una variación del 0,8%, acumulando así un promedio móvil de cuatro semanas del 2,8%.

En el análisis semanal según regiones del país, el Noroeste Argentino (NEA) anotó la mayor suba de precios con un incremento del 1,1%, mientras que la Patagonia registró la menor variación con un 0,5%.

En rubros, al evaluar el promedio acumulado de cuatro semanas en todo el país, el fuerte impulso inflacionario estuvo liderado por el sector de verduras, tubérculos y legumbres (+12,8%) y por las frutas (+3,8%). Por el contrario, los rubros con menores incrementos fueron carnes y derivados (+1,0%) y aceites, grasas y mantecas (+0,7%).

La medición de Analytica se realiza a partir del relevamiento de precios online sobre una muestra de productos en las páginas web de las principales cadenas de supermercados. El reporte estima, a partir de esos datos, que el IPC nacional de septiembre se ubicaría cerca del 2%.

El dato indica que hay una fuerte inercia inflacionaria que se sitúa en torno al 2% mensual. Esto requeriría una mayor intervención del Estado para coordinar expectativas a la baja y acelerar una caída.

El problema de la pobreza y la inflación

La desaceleración de la inflación resulta una condición indispensable para frenar el deterioro social, ya que si los precios no bajan, los índices de pobreza difícilmente podrán mostrar mejoras sostenibles.

Sin embargo, analistas económicos señalan que, a medida que la inflación se estabiliza, la sola contención de precios pierde efectividad si no se acompaña con una recuperación genuina del mercado de trabajo.

Según un informe elaborado por el Instituto de Desarrollo Social Argentino (IDESA) en base a datos oficiales del INDEC, la pobreza subió del 28% al 32% de la población entre el segundo semestre de 2025 y el primer semestre de 2026. Esto representa un incremento del 21% al 24% en los hogares urbanos.

A pesar de este retroceso reciente, el panorama muestra una mejora clara en comparación con el primer semestre de 2024, cuando la pobreza alcanzaba al 53% de la gente y al 43% de los hogares

El estudio explica que durante los ciclos de aceleración inflacionaria, la Canasta Básica Total (CBT) crece a un ritmo superior al de los ingresos familiares, ampliando la brecha de pobreza y empujando a más hogares por debajo de la línea mínima de subsistencia. Por el contrario, cuando la inflación cede, los ingresos tienden a recomponerse por encima de la CBT, permitiendo una reducción rápida del indicador.

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