Un mensaje que llegó a manos de la justicia habla de lo que habría pasado con el joven de 21 años.
Axel González, un joven de 21 años, fue visto por última vez el pasado 17 de mayo en la localidad de Fontana en Chaco. Varios allanamientos y detenciones se realizaron hasta este momento, pero no se conoce ningún dato concreto sobre qué sucedió. Ahora se conocieron nuevos detalles y un dato que podría cambiarlo todo.
Se realizaron rastrillajes por tierra y agua, al mismo tiempo que el Ministerio de Seguridad de la Nación oficializó una recompensa de $10 millones para quienes aporten información certera acerca de su paradero.
En este sentido, el pasado 28 de julio una pista anónima generó la reactivación de una investigación que se encontraba pausada por la feria judicial.
Fuentes cercanas a la investigación confirmaron que un sobre apareció en la Defensoría Oficial N°12 de Resistencia. Estaba armado con letras recortadas de diarios y revistas, y contenía una versión estremecedora.
El mensaje está dirigido al juez de la causa y sostiene que efectivos de la Policía habrían arrojado el cuerpo del joven a un horno de ladrillos, presuntamente contando con la colaboración del exsuegro de la víctima, Ramón "Kuno" Gómez.
Según el escrito, esta información habría surgido de personas que se encuentran privadas de su libertad.
El escrito que llegó a manos de la justicia generó gran conmoción. Los abogados Miguel y Macarena Barceló, representantes de los imputados Antonio Iñiguez y Leonardo Silva, presentaron un pedido de nulidad para que esa prueba sea excluida del expediente.
Según argumentaron, las actuaciones realizadas durante la feria judicial presentarían irregularidades de forma y de procedimiento, lo que a su entender afecta las garantías de sus defendidos. Cabe recordar que son siete las personas detenidas bajo la imputación de encubrimiento.
El planteo se realizó este martes ante el Equipo Fiscal N° 14 del Poder Judicial del Chaco, a cargo de la fiscal Julieta Arolfo. Iñíguez y Silva, junto con Gómez, permanecen detenidos por su presunta responsabilidad en la desaparición del joven.
Frente a esta situación, la Justicia tomó una serie de medidas. Entre ellas, es que la causa quedó en manos de la Gendarmería Nacional, con el objetivo de garantizar mayor independencia en el proceso.
También se planteó un rastreo del remitente: la Unidad de Investigaciones de Delitos Complejos de Gendarmería trabaja actualmente en el relevamiento de las cámaras de seguridad de la zona de la Defensoría para intentar identificar a la persona que dejó el sobre.
Axel fue visto por última vez el 17 de mayo al salir de su domicilio en la zona de Fontana, en el área metropolitana de Resistencia, con destino a la vivienda de su exnovia. Desde entonces no se tienen noticias de su paradero.
La denuncia fue radicada por su madre y activó de inmediato un amplio operativo que abarcó sectores rurales, esteros, márgenes de riachos como el Arazá y zonas cercanas a Puerto Tirol.
Su desaparición desde el primer día estuvo rodeada de versiones contradictorias. Algunos indican una presunta persecución policial, la cual se trata de una hipótesis que la querella considera indispensable profundizar.
Es por esta razón que la abogada Celeste Segovia, representante de la familia, solicitó formalmente la conformación de una mesa técnica integrada por fuerzas federales, especialistas en búsqueda de personas, representantes de la fiscalía y miembros de la querella para centralizar toda la información recolectada hasta el momento y coordinar nuevas medidas de búsqueda.