Tenía pasaje para regresar al país pero no llegó a tomar el vuelo. Su familia reconstruyó sus últimas horas y lanzaron una alerta internacional.
La familia vive horas de angustia y desesperación, ya que un hombre argentino se encuentra desaparecido en Italia, y no tienen noticias de él desde hace casi tres meses.
Nicolás Roberto Merlano tiene 42 años, es oriundo de Quilmes y fue a fines de junio cuando dejó de comunicarse durante un viaje por Europa. Su última respuesta conocida fue enviada desde Roma después de sufrir el robo de la mochila en la que guardaba plata y documentos.
Merlano tenía pasaje para volver a la Argentina el 28 de agosto, pero nunca llegó a tomar el vuelo. Su teléfono sigue apagado, sus redes sociales no registran actividad y sus allegados no recibieron ningún dato concreto sobre su paradero. Ante la falta de novedades, Interpol activó una alerta internacional.
“Estamos desesperados y sin respuestas. Ya pasó mucho tiempo”, expresó Daniela, hermana del hombre desaparecido. Nicolás tiene un hijo de 15 años y sus padres, ambos de avanzada edad, viven en Quilmes.
La última conversación telefónica entre Nicolás y su familia ocurrió el 27 de junio. Durante esa llamada contó que le habían robado la mochila en una playa cercana a Roma, posiblemente en Ostia. Llevaba sus ahorros, la documentación y otras pertenencias necesarias para continuar el viaje.
El argentino atravesaba entonces una situación delicada. Llevaba dos días sin alimentarse bien, no tenía dinero y dormía en un parque. “Mi hermano estaba vulnerable”, explicó Daniela al reconstruir las horas previas a la desaparición.
En ese contexto apareció un hombre parisino que supuestamente le ofreció trabajo. La tarea, según alcanzó a contar Nicolás, era limpiar los juegos de una plaza. La propuesta llamó la atención de su hermana por las circunstancias en las que surgió, aunque la familia desconoce si finalmente aceptó el empleo o volvió a encontrarse con esa persona.
Tres días después, el 30 de junio, Merlano respondió un mensaje de una amiga a través de Instagram. Le dijo que había resuelto el problema económico porque su padre iba a enviarle cien dólares, el último dinero del que disponía para ayudarlo. Esa fue la última comunicación confirmada.
Nicolás había salido de la Argentina en mayo. Primero viajó a España, luego pasó por Francia, donde consiguió trabajo durante un tiempo, continuó hacia Bélgica y finalmente llegó a Italia. Su estadía europea estaba organizada para durar 90 días, el plazo permitido para un turista sin ciudadanía comunitaria. Debía regresar el 28 de agosto, cuando vencía ese período, pero no volvió al país ni se comunicó para explicar un cambio de planes.
A principios de julio, la familia acudió a representantes de la Cancillería argentina en Italia. Allí les indicaron que debían presentar una denuncia ante un juzgado federal argentino para solicitar formalmente la intervención de Interpol.
Los allegados completaron los trámites y consiguieron que se activara la búsqueda internacional. Sin embargo, aseguran que todavía no recibieron información que permita reconstruir qué hizo Nicolás después del mensaje del 30 de junio.
La búsqueda también fue incorporada al registro del programa italiano Chi l’ha visto?, que difunde casos de personas desaparecidas. La ficha identifica a Merlano como argentino, de 1,77 metros, pelo castaño y ojos del mismo color.
Entre sus señas particulares aparecen varios tatuajes: un pequeño rombo en el cuello, un cactus en una pierna y un reloj en uno de sus brazos. Esos detalles podrían resultar fundamentales para reconocerlo.
Su familia mantiene activa una campaña en redes sociales y pide que cualquier persona que lo haya visto en Roma, Ostia u otra ciudad italiana aporte información. También intenta reunir dinero para contratar a un abogado especializado, ya que Daniela es docente y sus padres son jubilados.
Quienes tengan algún dato sobre Nicolás pueden comunicarse con su hermana al 11 7027-9711.