Según se precisó, la mujer solicitó créditos, préstamos personales y realizó diversas operaciones financieras y comerciales a su nombre.
Una denuncia por el robo de un Documento Nacional de Identidad (DNI) terminó destapando una maniobra de estafa financiera. Por el hecho, las autoridades detuvieron a una mujer de 37 años acusada de haberle sustraído el documento a su exjefa para hacer numerosas transacciones.
La denuncia que dio inicio al proceso judicial fue presentada por la propia víctima, quien advirtió la falta de su DNI y señaló desde un primer momento como sospechosa a su exempleada doméstica.
Sin embargo, el panorama se volvió aún más preocupante cuando la damnificada comenzó a recibir notificaciones de deuda, llamadas de cobro e intimaciones por compromisos económicos que jamás había contratado ni autorizado.
A partir de esos datos iniciales, los agentes policiales de Santa Fe abocados al caso comenzaron a seguir de cerca el recorrido del documento robado.
De esta manera, detectaron una serie de movimientos irregulares que vinculaban directamente la identidad de la mujer denunciante con distintas entidades crediticias, financieras privadas y plataformas de financiamiento.
Según indicaron fuentes cercanas a la causa al medio Aire de Santa Fe, el documento de la víctima habría sido utilizado de forma sistemática para gestionar créditos de dinero en efectivo y concretar otras operaciones fraudulentas.
Según se precisó, la mujer solicitó créditos, préstamos personales y realizó diversas operaciones financieras y comerciales a su nombre.
El análisis detallado de la documentación aportada por las firmas crediticias permitió a los investigadores reconstruir el entramado delictivo y avanzar decisivamente sobre la identidad de quienes ejecutaban las maniobras.
Así, las tareas de inteligencia terminaron señalando a dos mujeres como las presuntas responsables de las operaciones informáticas y presenciales. La principal sospechosa fue identificada con las iniciales P.D.G., quien tras los procedimientos quedó aprehendida y puesta a disposición de las autoridades judiciales.
Con los elementos probatorios reunidos durante las primeras etapas de la investigación, personal de la Sección Delitos Calificados de la Policía de Investigaciones (PDI) Región 1 concretó dos allanamientos en diferentes domicilios de la capital santafesina.
Los operativos se llevaron a cabo bajo las directivas de la Fiscalía Nº 1, a cargo del fiscal Marcelo Nessier, y con la debida orden del Juzgado de Primera Instancia local.
Durante los registros, los efectivos lograron secuestrar documentación de valor relevante para la causa, así como tarjetas bancarias pertenecientes a diversas personas.
Este último hallazgo encendió las alarmas entre los peritos, ya que sugiere que la maniobra podría haber afectado a múltiples víctimas bajo una modalidad similar. Además, los agentes incautaron un teléfono celular perteneciente a la acusada.
El dispositivo móvil será sometido a un peritaje informático integral con el objetivo de analizar llamadas, mensajes de texto, correos electrónicos y posibles aplicaciones de billeteras virtuales utilizadas para consumar los fraudes.
Por el momento, la mujer quedó imputada en una causa caratulada como hurto simple y estafa. En tanto, la Justicia continúa trabajando para determinar la escala real de las operaciones, precisar cuántas personas resultaron damnificadas y establecer el grado de responsabilidad de cada una de las sospechosas involucradas.