ver más

Ley de Tierras y enojo oficialista: Fernández Sagasti pidió votar de manera remota y Villarruel la autorizó

La vicepresidenta firmó un decreto que habilita la participación virtual de la senadora mendocina por su embarazo avanzado. En Casa Rosada no gustó el gesto.

La vicepresidenta y titular del Senado, Victoria Villarruel, autorizó mediante un decreto la participación remota de la senadora nacional por Mendoza, Anabel Fernández Sagasti, en la sesión prevista para este jueves, donde la Cámara alta debatirá el proyecto de ley sobre propiedad privada y un nuevo límite para la venta de tierras a extranjeros. Sin embargo, la decisión deberá ser convalidada por el propio cuerpo legislativo.

Fernández Sagasti no solicitó licencia y permanece en Mendoza con reposo médico debido al avanzado estado de su embarazo. Según el decreto firmado por Villarruel, la autorización tendrá vigencia mientras continúe la restricción médica acreditada o hasta el inicio de la licencia por maternidad, lo que ocurra primero.

Qué establece el decreto

El texto firmado por la presidenta del Senado habilita a la legisladora a participar "de manera remota o virtual, con voz y voto" en las sesiones, con carácter excepcional y transitorio.

Además, establece que la participación se realizará preferentemente desde la Legislatura de Mendoza, aunque también podrá conectarse desde otro lugar que garantice las condiciones técnicas necesarias.

Otro de los puntos relevantes del decreto indica que, una vez verificada la identidad de la senadora, su participación virtual será computada para el quórum y las votaciones de la misma manera que la presencia física en el recinto.

Al mismo tiempo, el documento aclara que la autorización no modifica el reglamento del Senado ni crea un régimen permanente para las sesiones remotas, por lo que la última palabra sobre su validez quedará en manos del cuerpo legislativo.

Enojo oficialista

La decisión de la vicepresidenta Victoria Villarruel generó un fuerte malestar en el Gobierno nacional. En la Casa Rosada cuestionaron el gesto hacia la oposición y advirtieron que la medida complica la estrategia parlamentaria del oficialismo.

El permiso otorgado a Fernández Sagasti dificulta los planes de La Libertad Avanza para alcanzar el quórum necesario en una sesión que ya se presentaba compleja. Si bien la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, intentó transmitir tranquilidad, dentro del oficialismo comenzaron a surgir preocupaciones por el escenario que enfrentará el debate en el Senado.

“Tengo genuina preocupación por su estado”, había indicado Villarruel.

Se anticipa un debate reglamentario

La habilitación del voto remoto podría abrir una discusión antes del tratamiento de los proyectos previstos para la jornada. Entre las dudas planteadas figura si será necesario incorporar el tema al temario de la sesión y cómo se resolverá la cuestión reglamentaria para validar la modalidad de participación.

Si bien el decreto fija la postura de la Presidencia del Senado, la decisión definitiva dependerá de la votación del recinto, que es la máxima autoridad para interpretar y aplicar su reglamento.

El motivo de la solicitud

La senadora mendocina explicó que la única razón por la que no podrá asistir presencialmente es la recomendación médica que le impide trasladarse hasta Buenos Aires.

"Estoy cursando arriba de las 32 semanas. Es decir, tengo más de ocho meses de embarazo y tengo restricción médica para viajar tanto por tierra o por aire hasta la ciudad de Buenos Aires", sostuvo Fernández Sagasti.

También remarcó que, de residir en la Ciudad o la provincia de Buenos Aires, podría concurrir al Senado sin inconvenientes, ya que la limitación está vinculada exclusivamente a los viajes de larga distancia.

Un proyecto con final abierto

La autorización para el voto remoto se produce en la antesala de una sesión que aparece rodeada de incertidumbre política. El proyecto sobre propiedad privada y el nuevo límite a la venta de tierras a extranjeros enfrenta un escenario de dudas respecto de los apoyos necesarios para su aprobación.

En distintos bloques dialoguistas admiten que la iniciativa perdió el perfil técnico y pasó a convertirse en un debate político, mientras que algunos legisladores aliados analizan su postura definitiva. En ese contexto, el voto de Fernández Sagasti podría adquirir relevancia en una sesión que se anticipa con fuerte discusión tanto sobre el contenido del proyecto como sobre los aspectos reglamentarios de su tratamiento.

Te puede interesar