En medio de la investigación, descubrieron el horror que sufrieron las víctimas del quíntuple crimen.
En las últimas horas se conoció un brutal quíntuple homicidio de una joven de 22 años y cuatro nenes durante un incendio. En la investigación del episodio, se detectaron lesiones en los cuerpo y hay un solo sospechoso, que ya fue detenido.
La principal hipótesis policial indica que la pareja de la joven, identificado como Alberto Luis Ávalos de 25 años, quien habría asesinado a su pareja y a tres chicos antes de incendiar la casa. Después intentó ahorcarse y los policías tuvieron que intervenir para evitar que los vecinos lo lincharan.
La vivienda, una casa precaria del barrio Matadero en Quitilipi, Chaco, fue consumida rápidamente por el fuego ya que estaba construida en parte con madera y nailon. Al ingresar efectivos policiales y bomberos, encontraron los cuerpos tendidos sobre el suelo y en la cama.
Las víctimas fueron identificadas como Rocío Aranda, de 22 años; su hijo Franco, de cuatro; sus sobrinos Adriana, de cinco, y Bruno, de cuatro; y Bernardo, de seis meses, también hijo de la joven.
Las primeras pericias realizadas en la vivienda revelaron que los tres niños encontrados en el interior presentaban heridas cortantes en el cuello y quemaduras en distintas partes del cuerpo. Mientras que el bebé de seis meses tenía "livideces en las zonas del cuello y dorsal".
En tanto, en el cuerpo de Aranda la médica policial constató escoriaciones en la región lumbar. "De los crímenes más atroces desde que somos provincia, en 1953", detalló el jefe policial Fernando Romero sobre lo ocurrido a Infobae. El efectivo confirmó que el bebé murió por inhalación de humo.
Asimismo, reveló que de acuerdo con testimonios de allegados, Ávalos habría manifestado que estaba "poseído por un demonio".
Frente a este macabro escenario, lo que inicialmente parecía ser un incendio fatal terminó convertido en una investigación por homicidio múltiple.
Cuando los efectivos policiales llegaron al lugar, a Ávalos la lo encontraron inconsciente en la parte frontal de la vivienda. El bebé, por su parte, estaba en brazos de su abuela paterna también inconsciente, según el parte policial.
El sospechoso quedó bajo custodia policial. De acuerdo con la información preliminar, un médico del hospital diagnosticó un cuadro de psicosis aguda. En cuanto a las lesiones, registró signos de escoriación en forma de lazo en la zona cervical, lesiones múltiples por contusión y signos de posible intoxicación con drogas.
El jefe policial Romero confirmó que fue trasladado al Complejo II del Servicio Penitenciario Provincial, en Presidencia Roque Sáenz Peña, donde permanece detenido a disposición de la Justicia.
Durante la inspección de la vivienda, los investigadores secuestraron tres celulares, un cuchillo tipo tramontina de 27 centímetros con manchas similares a sangre, un encendedor naranja, dos tramos de soga y un fragmento de sábana con manchas rojizas que también serían similares a sangre.
Los cuerpos fueron trasladados a la morgue judicial de Presidencia Roque Sáenz Peña para realizar las autopsias correspondientes. La investigación continúa para reconstruir lo ocurrido y establecer las responsabilidades en el hecho.
La causa está a cargo del fiscal subrogante Gustavo Valero, de la Fiscalía de Investigación Penal N° 1 de Sáenz Peña.