La Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) dio a conocer nuevas normativas en relación al Monotributo para mayo 2026. ¿Cuáles son?
Para mayo de 2026, la ARCA (Agencia de Recaudación y Control Aduanero) definió nuevas normativas que comienzan a regir a partir del quinto mes del año e impactan directamente a monotributistas, contribuyentes y operaciones comerciales. ¿Cuáles son las medidas principales que dispuso el organismo tributario?
Cabe recordar que el organismo tributario indica que tanto el impuesto a las Ganancias así como el Monotributo deben actualizarse dos veces anualmente, según la inflación del semestre previo (calculada de acuerdo a los guarismos que informa el Indec a través del IPC -Índice de Precios al Consumidor- registrados mes a mes en dicho período).
En mayo de 2026, los montos máximos anuales de facturación establecidos para las distintas categorías vigentes del Monotributo son las siguientes:
Los montos mensuales que deberán abonar los monotributistas según la categoría en la que se encuentren inscriptos son los siguientes:
Es oportuno remarcar que la ARCA aplicó un aumento del 14,29%, calculado en base a la inflación del segundo semestre de 2025. Así, este ajuste impacta en dos variables centrales: los topes de facturación anual y el valor de las cuotas mensuales. Con los nuevos parámetros, la categoría más baja del Monotributo permite ingresos superiores a los $10 millones anuales, mientras que las categorías más altas superan los $100 millones.
Según se supo, la ARCA empezó a implementar sistemas más avanzados de cruce de datos, que posibilitan comparar información proveniente de bancos, billeteras virtuales y consumos registrados. El objetivo de estas medidas es el de detectar diferencias entre ingresos declarados y movimientos reales. El cambio automatiza gran parte del proceso de fiscalización.
Esto impacta especialmente en transferencias bancarias, movimientos en billeteras virtuales y operaciones digitales. Cualquier inconsistencia puede ser detectada con mayor rapidez, lo que obliga a los contribuyentes -entre ellos los monotributistas- a mantener su información fiscal actualizada.