La misma carnicería que empezó a venderla el fin de semana es la que invita a probarla. A precio promocional, la tanda inicial se agotó.
La primera degustación gratuita de carne de burro en la Argentina se llevará a cabo este jueves 16 de abril a las 21, tras el interés que generó la venta de cortes de ese animal en una carnicería de la Patagonia.
Más allá de dudas y resquemores, la demanda fue tan grande que se agotaron los cupos para participar y los organizadores ya anunciaron que habrá una nueva fecha.
Con el nombre “Burros Patagones”, quien puso en marcha el emprendimiento fue Julio Cittadini, un productor rural basado en la zona de Punta Tombo, un área de la provincia de Chubut famosa por otros animales, ya que allí se encuentra la reserva de pingüinos de Magallanes más importante del país.
Los cortes de carne de burro se pusieron en venta desde este fin de semana en la Carnicería Jones, de la ciudad de Trelew y, a un precio promocional de solo $7.500 el kilo, se agotaron rápidamente. En esa ciudad se llevará a cabo esta noche la degustación.
Eso sí, el propio productor aclaró que el bajo valor de venta tiene, justamente, la intención de lograr que la gente se anime a probar el producto y así difundirlo, pero está lejos de ser sostenible en el tiempo.
“La estrategia fue facilitar el acceso para que la gente se animara a probarla. Consideramos que no podíamos poner un precio elevado porque es un producto desconocido. La recepción fue súper buena: hay clientes que compraron un poco y después volvieron por más”, aseguró, por su parte, la carnicera Ximena Jones.
Una de las primeras preguntas que se hicieron muchos es si la venta de carne de burro es legal en la Argentina.
En principio, la respuesta es que sí. Pero no todo es tan sencillo, hay limitaciones y la principal es que en la actualidad no existe ningún frigorífico habilitado para comercializar el producto a nivel nacional.
De todos modos, lo que hizo Cittadini no infringió ninguna ley. Sucede que los gobiernos provinciales pueden autorizar la venta, bajo estrictos controles sanitarios del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA).
La iniciativa llevada a cabo en Trelew fue autorizada de manera experimental y supervisada por organismos oficiales.
En cuanto al producto en sí, Cittadini explicó que “la carne de burro es muy nutritiva, de buen sabor y de muy buena calidad” y dijo que se parece mucho a la carne vacuna, tanto en aspecto como en gusto.
En algunos sentidos, la carne de burro no presenta grandes diferencias respecto a la carne vacuna. Se desposta de manera similar y permite obtener cortes tradicionales como nalga, cuadrada, asado, vacío y matambre.
Su color es levemente más oscuro y se caracteriza por ser una carne más magra, con menor contenido graso. Además, su sabor se adapta fácilmente a preparaciones habituales como milanesas, guisos o embutidos.
Cittadini aseguró que quienes se animaron a probarla dieron su voto positivo. Este jueves a las 21, mucha gente tendrá la oportunidad de saborearla por primera vez. "Es muy nutritiva, de buen sabor y de muy buena calidad", insistió el productor. Habrá que ver.