A la espera del dictamen oficial de la Junta Médica, el abogado Castillo insistió en que "ninguna explicación accidental puede justificar" la muerte del nene.
La Oficina Judicial de Comodoro Rivadavia será escenario, este viernes, de una audiencia clave en la causa de Ángel López, el nene de cuatro años por cuya muerte están imputados y detenidos en distintos establecimientos penales de la provincia de Chubut su madre, Mariela Altamirano, y la pareja de ella, Michel Kevin González.
De acuerdo con lo que se adelantó, la reunión, cuyo inicio está previsto para las 12 del mediodía, estará enfocada en el informe de la Junta Médica Forense que analizó el resultado de la autopsia sobre el cuerpo del niño, realizada tras su fallecimiento el 5 de abril pasado.
Distintas fuentes sostuvieron que la muerte de Ángel derivó de patologías pulmonares -bronconeumonía y bronquiolitis- o que fueron los golpes en su cabeza los que desencadenaron el paro cardiorrespiratorio.
Roberto Castillo, el abogado que representa a Luis López -padre de Ángel- afirmó, en la previa de esta audiencia, que la conclusión a la que se arriba en base al informe de la Junta Médica es que el nene murió por los 20 golpes que recibió en la cabeza, “múltiples traumatismos craneoencefálicos en concomitancia con una infección pulmonar".
Para Castillo, las lesiones en el cráneo del niño se produjeron, de manera inequívoca, por agresiones. “La médica forense encontró lo que ninguna explicación accidental puede justificar”, indicó.
El letrado aseguró, en ese sentido, que los estudios post mortem detectaron “más de veinte infiltraciones hemáticas distribuidas en distintas zonas de la cabeza, hemorragias intracraneales, edema cerebral severo y daño neurológico irreversible”.
Describió que las lesiones se encontraban distribuidas en regiones frontoparietales, temporales y occipitales del cráneo”, es decir en la frente, las sienes, la parte superior de la cabeza y la nuca.
Asimismo, puntualizó que solo en la zona frontal de la cabeza de Ángel fueron contabilizados “doce golpes”.
Las primeras versiones sobre el informe de la Junta Médica realizada el 15 de mayo, que hoy debe ser expuesto oficialmente, generaron revuelo ya que se dijo que el documento introducía por primera vez la bronquiolitis y la bronconeumonía como factores presentes en el cuadro de salud del menor fallecido, y posibles causales de la muerte.
De ser así, la pericia podría derivar en un cambio de la carátula de la causa, que hasta el momento tiene a Altamirano y González imputados por homicidio.
El informe final firmado por los médicos Luis Mareman, María Fernanda Dalli y Eliana Vanesa Bevolo reveló una “bronquiolitis aguda que compromete lóbulos medio e inferior de pulmón derecho y ambos lóbulos de pulmón izquierdo, este último asociado a bronconeumonía”.
Los fiscales Cristian Olazábal y Facundo Oribones vienen sosteniendo la hipótesis de que el niño fue víctima de agresiones reiteradas dentro de su domicilio, con González como autor de las lesiones y Altamirano dejando que todo sucediera sin intervenir para impedir las agresiones.
Castillo, por su parte, le apuntó directamente a la mamá de Ángel como responsable directa del maltrato.
Mariela Altamirano estaba a cargo de su hijo desde noviembre de 2025, cuando un Juzgado de Familia le quitó la tenencia a Luis López y ordenó la revinculación de Ángel con su madre biológica. Ella fue quien llevó al niño a la guardia del Hospital Regional de Comodoro Rivadavia, el 5 de abril pasado, cuando sufrió un paro cardiorrespiratorio del que los médicos no lograron recuperarlo.