Lo aseguró el fiscal Cristian Olazábal, a cargo de la acusación en la causa por la muerte del nene de 4 años en Comodoro Rivadavia.
El fiscal jefe de Comodoro Rivadavia, Cristian Olazábal, adelantó que la causa por la muerte de Ángel López se encamina hacia un juicio por jurados.
Es decir que serán ciudadanos comunes de Chubut los que definan la culpabilidad o inocencia de Mariela Altamirano y Michel Kevin González, madre y padrastro del nene de 4 años.
Olazábal aseguró que la Fiscalía mantendrá las imputaciones iniciales según las cuales se acusa de homicidio a Altamirano y González, y dio detalles que permiten presumir que el juicio se llevará a cabo recién en 2027 o, con mucha suerte, sobre fines de 2026.
“La etapa preparatoria dura seis meses. Llevamos poco más de un mes. La actividad ahora está centrada en todo lo que tiene que ver con cuestiones científicas y médicas”, indicó el funcionario judicial.
En otro orden, el fiscal confirmó que se le solicitaron “ampliaciones de las pericias” al Cuerpo Interdisciplinario Forense, mientras se continúa tomando testimonios vinculados al caso.
“Por el tipo de calificación jurídica y las penas en expectativa, la causa va a ser juzgada por un tribunal de jurados populares”, insistió Olazábal.
Respecto de la estrategia de la defensa de Altamirano y González, que busca instalar las enfermedades respiratorias preexistentes que presentaba Ángel -bronconeumonía y bronquiolitis- como causas principales de la muerte, poniendo en un segundo plano los 20 golpes en la cabeza, Olazábal descartó que eso pueda modificar la imputación.
“Entiendo que la imputación no va a variar desde el rol del Ministerio Público. Es lógico que la defensa proponga una tesis de menor sanción penal, como un homicidio culposo, pero la fiscalía no va a modificar el temperamento asumido desde el inicio de la investigación”, consideró.
Esa postura contraria a la que plantea la Fiscalía fue presentada en los últimos días por el defensor público que representa a González, Alejandro Varas.
El encargado de la defensa del padrastro de Ángel sostuvo que la acusación inicial de los fiscales fue "apresurada", que el expediente presenta "contradicciones" y, fundamentalmente, que los golpes en la cabeza no provinieron de una situación de maltrato.
Dijo, en ese aspecto, que las lesiones estaban focalizadas en el cuero cabelludo del niño y no fueron producidas por golpes, sino durante los intentos por revivirlo en la guardia del Hospital Regional Víctor Sanguinetti, a la que llegó sin signos vitales el domingo 5 de abril de 2026.
Varas señaló que la Fiscalía había modificado su acusación y pasó de la hipótesis original de los golpes en la cabeza a sostener un homicidio por omisión.
Esto último fue desmentido por el fiscal Olazábal, quien insistió en que la imputación sobre la madre y el padrastro de Ángel continúa siendo la misma.
En lo relacionado con la ampliación de las pericias, fue eje de un intercambio entre Olazábal y Varas durante la última audiencia llevada a cabo el viernes pasado.
En esa ocasión, el fiscal solicitó la ampliación de la investigación en base al informe preliminar de la autopsia.
El defensor de González se opuso y pidió una ampliación, pero del informe de la autopsia.
La abogada defensora de Mariela Altamirano, Vanesa Vera, no se opuso al pedido de la fiscalía y así, la estrategia de Varas naufragó y el juez en lo Penal de Chubut Alejandro Soñis autorizó la ampliación requerida por Olazábal.