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¿Cómo hace? El chubutense que logra estar más de 6 minutos sin respirar bajo el agua helada

Se llama Hugo Lemos, tiene 42 años y se entrena en Comodoro Rivadavia. Viajó a Honduras para participar del Mundial de Apnea.

Hugo Lemos tiene 42 años y hace más de 20 que dejó su Rosario natal y se radicó en Comodoro Rivadavia, provincia de Chubut. Allí comenzó a practicar apnea deportiva -suspensión voluntaria de la respiración bajo el agua, sin ningún equipo de oxígeno- en 2020. En agosto, representará a la Argentina en el Mundial de Honduras.

A 60 metros de profundidad, en pleno invierno de la Patagonia, se entrena en las aguas heladas de Comodoro Rivadavia.

Según contó, allí, durante sus entrenamientos para el Mundial, hace pocos días rompió su marca personal y llegó a los 6 minutos y 11 segundos sin respirar en apnea estática (sin desplazarse bajo el agua).

Llegó a Comodoro Rivadavia y nunca se fue

“Desde que empecé a entrenarme no dejo de romper mis marcas, ni en profundidad ni en estática. Entonces, creo que es una cuestión de tenerse fe, convencerse de que se puede, de encontrarse y relajarse para ver cuánto más podés pasar de eso que hiciste ayer, hace una semana o hace un mes”, le contó al medio local Adnsur.

En 2004 dejó Rosario para iniciar una nueva vida en Comodoro Rivadavia. En la Patagonia conoció el mar.

Hugo Lemos en Dominica. El cartel indica que alcanzó los 60 metros de profundidad.

“Por un trabajo que tenía (se dedicaba a la instalación de alarmas domiciliarias), fui a la casa de una persona, me contó que hacía buceo, me mostró fotos y me voló la cabeza. Dije: ‘quiero probar esto’”, recordó.

Del buceo a la apnea

Su primera experiencia de buceo fue en 2010, en Puerto Madryn.

“Ahí arrancó mi amor por el mar” contó. Empezó a “hacer la carrera” y rendir los sucesivos exámenes de niveles de buceo hasta llegar a ser instructor de scuba (buceo con equipos pero sin mangueras conectadas a la superficie).

Después, en 2020, comenzó “con el tema de la apnea”.

“Siempre lo hice a través del scuba, pero empezó a hacerme ruido; empecé a verlo como una herramienta más del negocio y derivó en una promesa a mi vieja. Mi viejita murió en junio del 21. En diciembre comenzó a estar mal, nos enteramos de que tenía una enfermedad avanzada y, en esos viajes, le conté que a lo mejor me ponía a hacer apnea para dar cursos y tener una herramienta más. Ella me decía ‘vos estás loco’, ‘cómo vas a aguantar la respiración’, ‘te vas a morir’. Así que le dije: ‘Te prometo que voy a bajar 50 metros en Comodoro’. Me dijo ‘vos siempre tuviste un ángel aparte, sos capaz’”, recordó.

Por supuesto que cumplió aquella promesa. “Yo para bajar 50 metros o menos estoy tardando 2 minutos, lo cual debería ser, según protocolos o estándares, un poquito más rápido”, reconoció.

Un atleta de Chubut en el Mundial

“A mí me gusta más la profundidad y la modalidad de inmersión libre (con una cuerda de la que el deportista se vale para impulsarse y descender, sin aletas ni lastre). Y en lo que es apnea estática, que sería aguantar la respiración estando quieto, el viernes antes de irme quería romper mi marca personal y logré 6 minutos 11 segundos”, contó.

En febrero de 2024 se propuso lo que ahora está llevando a cabo: ir al Mundial. Hace casi dos semanas que se está preparando en Honduras.

Sobre lo que puede llegar a pasar en el certamen, no pronostica pero confía: “Todo va a depender de cómo me levante ese día, pero siento orgullo, emoción y felicidad porque tengo la oportunidad que no todos tienen, y creo que tengo la capacidad, el coraje, el valor, el tiempo y las ganas de intentarlo”.

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