El expresidente y su exmujer estuvieron con su hija en un exclusivo lodge. Pero también hay un camping libre al que se accede por orden de llegada.
En el verano de 2025, Bahía Bustamante cobró notoriedad después de que el expresidente Mauricio Macri y Juliana Awada mostraron en las redes sociales las vacaciones junto a su hija en este sitio recóndito de la costa de Chubut, con fotos de paisajes tan paradisíacos como vírgenes.
Aquella estadía fue en un lodge de lujo, pero el lugar no es tan exclusivo como podría parecer. De hecho, existe una opción al alcance de presupuestos acotados: el camping gratuito Arroyo Marea, un espacio agreste frente al mar al que se ingresa y accede a una parcela por orden de llegada.
El camping está a unos 80 kilómetros al sur de la ciudad portuaria de Camarones, dentro del portal Bahía Bustamante del el Parque Patagonia Azul, una reserva natural costera del sudeste chubutense exultante de vida silvestre.
Es un espacio agreste, que no ofrece la estructura de servicios tradicional. Pero el atractivo aquí no pasa tanto por el confort, como por la experiencia de convivir con un paisaje totalmente resguardado de la intervención humana.
Hay dos sectores para instalarse. Uno es el más agreste, con parcelas de arena a pocos metros del mar.
El otro cuenta con parrillas, mesas y pircas de piedra que dan reparo del viento que caracterizan a toda la costa patagónica.
Desde el camping detallan que las instalaciones comunes incluyen un SUM techado donde es posible resguardarse, con luz, agua y wifi, además de una cocina de uso común habilitada de 8 a 22.
Pegado a ese espacio hay un deck de madera que ofrece la única sombra del predio después del mediodía.
Los responsables del lugar explican que el lugar está pensado “para pasarla bien sin alterar el entorno”.
La ría es uno de los puntos donde mejor se aprecia la riqueza natural del área. Con la pleamar, el agua avanza sobre el ambiente costero y crea condiciones favorables para distintas aves.
Garzas, patos y biguás forman parte de la escena, y la costa sirve de descanso y alimento para especies migratorias.
Hay dos visitantes que para estar allí deben hacer un largo recorrido. Uno es el chorlito doble collar, que llega desde el sur de Brasil para tener aquí sus crías.
El otro es el playerito rabadilla blanca, que vuela una distancia sustancialmente mayor: más de diez mil kilómetros desde Canadá.
Entre los animales terrestres de la zona figuran guanacos, maras y zorros, que tranquilamente pueden aparecer durante los recorridos por la zona.
Es un territorio protegido con fauna silvestre, de modo que no hay horarios ni garantías de avistarlos. Pero sucede. Y para no interferir, piden a los visitantes y no acercarse a los animales, respetar las indicaciones y -desde ya- no dejar residuos.
Se puede acceder desde el norte o desde el sur, pero ambos recorridos incluyen caminos de ripio, por lo que conviene organizar el viaje con anticipación.
Desde Camarones, el pueblo más cercana, son unos 80 kilómetros por la Ruta Provincial 1.
Partiendo de Comodoro Rivadavia, que recibe vuelos regulares, hay que hacer unos 150 kilómetros por la ruta 3 y luego tomar la Provincial 28.
El aeropuerto de Trelew, en tanto, está unos 215 kilómetros al norte del área.
Entrando al sector de la reserva se pide circular a baja velocidad por la presencia de fauna y la recomendación excluyente es siempre consultar el estado del camino antes de salir.
Algo importante a tener en cuenta: no está permitido ingresar con mascotas en toda el área.