Concluyeron las exhumaciones del equipo de Antropología Forense en Comodoro Rivadavia, por el caso de Iván Torres. Analizarán desde ADN hasta restos de ropa.
El Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF) completa este viernes la exhumación de los restos óseos de aproximadamente 20 tumbas NN en el Cementerio Oeste de Comodoro Rivadavia, en busca del cuerpo de Iván Torres, un joven de 26 años que desapareció en 2003 luego de haber sido torturado por la Policía de Chubut.
Según se informó, ahora se iniciará un proceso de identificación que podrá tardar “entre dos y cuatro meses”, de acuerdo con lo que indicó el juez federal de Río Gallegos Claudio Marcelo Vázquez, quien dispuso la medida.
A los cuerpos exhumados se le realizarán análisis de ADN para cotejarlos con la información genética de Torres que tiene el EAAF en su banco de datos.
Además se analizarán restos de ropa que hayan aparecido. Y, previamente a los estudios genéticos, se verá la compatibildiad de características físicas, medidas y edad aproximada.
Esto será para descartar, por ejemplo, huesos que correspondan a una persona de edad notoriamente más avanzada que la de Iván -quien hoy tendría casi 50 años- o dimensiones que claramente no coincidan con su altura y contextura.
Los trabajos en el Cementerio Oeste de Comodoro Rivadavia demandaron una inversión cercana a los 22 millones de pesos y fueron financiados por la Corte Suprema de Justicia y el Consejo de la Magistratura, en busca de dar con el joven de quien se perdió todo rastro 23 años atrás.
Al mismo tiempo, se elevó a 15 millones de pesos la recompensa ofrecida a quienes puedan aportar datos que permitan hallarlo.
En los procedimientos en el Cementerio estuvo presente Gabriel Bicinskas, abogado representante de la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), que en 2011 condenó al Estado argentino por la “desaparición forzada” de Iván.
El tiempo que llevarán los estudios sobre los cadáveres tiene que ver, también, con que el Consejo de la Magistratura debe aprobar el presupuesto para realizarlos.
Las exhumaciones se realizaron a partir de un pedido realizado dos años atrás por la propia madre de Iván, María Millacura, quien afirmó que había tenido acceso a supuestas irregularidades detectadas en registros vinculados a cuerpos enterrados como NN.
Esta semana, Millacura se quejó de las demoras hasta que se hizo lugar a su solicitud. “Tengo bronca porque siento que dejaron pasar demasiado”, expresó la mujer.
Iván desapareció el 3 de octubre de 2003 y, aunque no se volvió a saber nada de él, cuatro policías de Comodoro Rivadavia -Fabián Fabián Alcides Tillería y Marcelo Alberto Chemin, Pablo Miguel Ruiz y Mario Alberto Gómez- fueron condenados tras comprobarse las torturas y golpes en la Comisaría Primera de esa ciudad.
La causa todavía está abierta, ya que hay otros agentes de la Policía de Chubut imputados.
Según se estableció en el juicio, Torres fue detenido cerca de un local bailable de Comodoro Rivadavia y llevado a la seccional, algo que se probó pese a que los registros luego fueron alterados para ocultar su ingreso.
La hipótesis judicial fue que Iván fue golpeado hasta la muerte, y luego ocultaron su cuerpo.
Testigos en el juicio declararon haber compartido celda con el joven y haber visto cómo varios policías golpeaban brutalmente a Torres hasta dejarlo inconsciente, para luego retirarlo “a la rastra” de la comisaría.