Mató a martillazos y hachazos a un jubilado y, mientras cumplía prisión domiciliaria, cometió otro homicidio. Un juez de Trelew debe definir la condena.
En una audiencia llevada a cabo en los tribunales de Trelew, el Ministerio Público Fiscal de Chubut pidió una condena de 23 años de prisión efectiva para un joven que fue hallado culpable de dos brutales homicidios cometidos siendo menor de edad.
En uno de los casos, el acusado atacó con un martillo y un hacha a un jubilado, hasta matarlo.
Posteriormente, mientras se encontraba bajo arresto domiciliario por ese crimen cometido cuando era apenas un quinceañero, se escapó de su casa y asesinó a puñaladas a un joven.
El fiscal general Lucas Koltsch solicitó que se unifiquen las penas por ambos asesinatos, en un total de 23 años de cárcel.
La defensa del imputado, en tanto, pidió una condena más reducida aunque de todos modos importante, de entre 15 y 17 años en la prisión.
El acusado, identificado como L.M., fue juzgado por los homicidios de Benito Limonao y Darío Miguel Haro, ambos cometidos en la ciudad de Trelew, con menos de dos años de diferencia, uno en agosto de 2020 y el siguiente, en mayo de 2022.
El reporte judicial no dio a conocer su nombre completo por la condición de menor de edad cuando ocurrieron y se juzgaron los crímenes. Actualmente, según informó el Ministerio Público Fiscal, el imputado tiene 21 años.
En el primero de los hechos, según remarcó Koltsch, L.M. mató al jubilado Benito Limonao “a martillazos y con un hacha, lo destrozó y le robó, para luego publicar el fruto de los bienes sustraídos en una red social”.
Gracias a esa publicación fue posible identificarlo, apresarlo y juzgarlo, y se lo encontró culpable, condenado a ocho años de cárcel.
Su condición de menor de edad le permitió acceder a un arresto domiciliario con tobillera electrónica, y en esa situación cometió el segundo de los asesinatos.
En este caso, “en forma en forma despiadada y por la espalda”, atacó a Darío Miguel Haro y lo mató de dieciséis puñaladas “tomándolo desde atrás con feroz violencia”.
Posteriormente, le robó a la víctima las llaves de su casa y el celular, y, tal como había hecho después de su primer crimen, publicó en su perfil de Facebook el fruto de su robo.
Por este episodio, en 2024 recibió su segunda condena, a 15 años de prisión, tras ser hallado culpable de homicidio criminis causa, es decir, de matar para facilitar otro delito.
El fiscal destacó que “llamó atención fue su nulo arrepentimiento para ambos casos” y cuestionó que L.M. “fue beneficiado dos veces por la ley en la aplicación de la pena”.
“Volvieron a reducir su pena y así sacó provecho su condición de menor”, indicó. “Si hubiera sido mayor (el castigo) al momento del primer hecho, el señor Haro estaría vivo”, aseguró Koltsch.
En base a estos argumentos, la Fiscalía pidió la unificación de ambas condenas en una pena única de 23 años de prisión de cumplimiento efectivo.
La defensa sostuvo que no correspondía la acumulación aritmética de ambas condenas y solicitió una pena de 15 a 17 años de prisión, sosteniendo la necesidad de un seguimiento en cuanto al cumplimiento de las condiciones de menor y el fin de resocialización previsto en la ley penal juvenil.
La resolución final está en manos del juez penal de Trelew Marcelo Nieto Di Biase, quien deberá dictar la sentencia definitiva durante la semana próxima.