Son de la Universidad de la Patagonia y trabajan para el Conicet en Chubut. Lideraron una expedición internacional.
Dos arqueólogos del Conicet y de la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco (UNPSJB) en sus sedes de Esquel y Comodoro Rivadavia, provincia de Chubut, participaron de uno de los descubrimientos paleontológicos más importantes de los últimos años a nivel mundial: el hallazgo en España de dos esqueletos completos de rinoceronte de aproximadamente 200.000 años de antigüedad.
La esquelense Heidi Hammond y el bonaerense Leandro Zilio -nacido en La Plata pero radicado también en la ciudad cordillerana- formaron parte de un equipo integrado por científicos de España, Argentina, China y Portugal que encontró los restos en la Cova de les Teixoneres, un yacimiento arqueológico situado en la localidad catalana de Moià, en la provincia de Barcelona.
El descubrimiento fue presentado por investigadores de la Universitat Rovira i Virgili (URV) y del Instituto Catalán de Paleoecología Humana y Estudios Sociales (IPHES-CERCA), quienes llevan adelante desde hace más de dos décadas las excavaciones en ese yacimiento.
Hammond y Zilio son los únicos investigadores argentinos que integran el proyecto internacional de la Cova de les Teixoneres, una colaboración internacional dedicada a estudiar las formas de vida de las poblaciones neandertales que habitaron la península ibérica durante el paleolítico medio.
Su participación se remonta a 2010 y ha sido fundamental en el análisis de la fauna y los procesos de fosilización en el yacimiento.
En esta campaña, los chubutenses no solo excavaron los restos sino que también lideraron las tareas de evaluación del estado de los fósiles.
El proyecto también analiza la dinámica de utilización de la cueva por parte de grandes carnívoros, como osos de las cavernas y hienas.
Según se informó, los restos pertenecen a la especie conocida como rinoceronte estepario (Stephanorhinus hemitoechus), una especie extinta que habitó regiones de Europa, Asia y el norte de África, y se extinguió hace unos 20.000 años, durante la última era del hielo.
De tamaño similar al rinoceronte negro actual, el estepario podía pesar alrededor de 1.500 kilos y estaba adaptado a habitats templados. Los fósiles hallados, se detalló, presentan un estado de conservación excepcional, pese al paso de doscientos mil años.
Los responsables del proyecto confirmaron estos son los únicos esqueletos completos documentados hasta el momento en la península ibérica, mientras que solo existen otros tres casos similares registrados en Europa: dos en Alemania y uno en Italia.
En la campaña, además de los dos rinocerontes, aparecieron restos de otros grandes mamíferos, entre ellos un caballo y un uro (un ancestro de la vaca, mucho más grande y con cuernos enormes), junto con herramientas fabricadas en piedra y una punta elaborada en hueso considerada sin precedentes para ese período prehistórico.
Los investigadores intentan determinar ahora si los animales fueron alimento de grupos de neandertales o de grandes carnívoros como hienas, osos cavernarios o lobos.
El hallazgo, explicaron, permitirá comprender mejor los cambios climáticos ocurridos en el período transcurrido entre 200.000 y 75.000 años atrás, cuando distintas especies de rinocerontes fueron viéndose reemplazadas a medida que Europa atravesaba importantes transformaciones ambientales.
Las excavaciones en las cuevas de Teixoneres y del Toll continuarán hasta este miércoles 22 de julio y forman parte de proyectos financiados por la Unión Europea, la Generalitat de Catalunya y el Ministerio de Ciencia e Innovación de España.