Su abogado defensor -el cuarto que tiene- apeló a la Corte Suprema. Konstantin Rudnev está con prisión domiciliaria, en un cómodo compleo de cabañas.
El abogado defensor de Konstantin Rudnev, el líder de una secta rusa acusado de manejar una red de trata de personas en la Patagonia, apeló a la Corte Suprema de Justicia de la Nación para intentar evitar que se revoque la prisión domiciliaria de la que actualmente goza el imputado.
Desde los primeros días de mayo, Rudnev dejó de estar preso en Rawson, Chubut, y se encuentra alojado en un cómodo complejo recreativo de cabañas con laguna y piscina ubicado en el municipio bonaerense de San Vicente, que cerró para su uso exclusivo.
A principios de junio, no obstante, la Sala III de la Cámara Federal de Casación Penal accedió a un pedido de impugnación de la Fiscalía y le revocó al líder de la secta Ashram Shambala la prisión domiciliaria que le había otorgado menos de dos meses antes la Oficina Judicial de General Roca, Río Negro.
Los jueces Guillermo Yacobucci, Mariano Borinsky y Carlos Mahiques sostuvieron que Rudnev "no cuenta con arraigo suficiente en el país, posee una probada capacidad de desplazamientos internacionales, cuenta con importantes recursos económicos y está vinculado a una estructura criminal transnacional", y por lo tanto, debía ser trasladado nuevamente a la prisión federal N°6 de Chubut, en la ciudad de Rawson, donde estuvo alojado desde su detención en marzo de 2025, o a otro complejo penitenciario.
Ahora, el abogado defensor del ruso, Martín Sarubbi, no cuestionó la resolución de Yacobucci, Borinsky y Mahiques, sino que postuló que, al impugnarse la prisión domiciliaria, se decidió “arbitrariamente” cerrar una revisión anterior: la admisión de la queja del Ministerio Público Fiscal.
Para Sarubbi, esa queja que derivó en la revocación de la domiciliaria es judicialmente inadmisible.
El letrado argumentó que la elevación del recurso a casación no es un recurso legal válido para cuestionar la prisión domiciliaria.
De acuerdo con su presentación, al admitir la queja fiscal, la Cámara concedió "un recurso inexistente en el ordenamiento procesal" que puso "en jaque" el arresto domiciliario, generando un "gravamen irreparable" que torna la decisión equiparable a una sentencia definitiva y, por ende, revisable por la Corte Suprema.
Contra esa admisión, Sarubbi planteó que otra sala de la Cámara de Casación Penal revisara el pedido, bajo la premisa de que "todas las decisiones son revisables".
Cuando este planteo fue declarado inadmisible, presentó el recurso extraordinario para que actúe la Corte.
El escrito de Sarubbi enumera las garantías constitucionales que considera en juego: el derecho de defensa en juicio, el debido proceso legal, la garantía del doble conforme y el derecho a recurrir, todas de rango constitucional tras la reforma de 1994.
Martín Sarubbi es el cuarto abogado que tiene Rudnev desde que fue detenido en Bariloche, en marzo de 2025, acusado de liderar una red de trata de personas forjada dentro de la secta Ashram Shambala, una organización de culto que él mismo fundó en Siberia en 1989.
Por ahora, Rudnev, de 58 años, permanece en la quinta de San Vicente junto a su esposa, Tamara Rudneva (de soltera, Tamara Saburova), quien también está apuntada por las investigaciones relacionadas con la secta de trata, pero hasta ahora no fue imputada.
Allí, el ruso se recupera de una operación que le realizaron por una hernia inguinal.
El lugar al que se mudaron Rudnev y Tamara es un lugar llamado Quinta Los Cedros. Ubicado en la calle Los Cedros al 900, de San Vicente, funciona habitualmente como espacio de alquiler para eventos y estadías temporales, y fue cerrado para el uso exclusivo del matrimonio ruso.
Se trata de un complejo con dos grandes cabañas, amplios sectores al aire libre, piscina con deck, una laguna artificial, parrillas y espacios recreativos que incluyen canchas de fútbol-tenis y de vóley.