Su hijo se había agarrado a piñas con un compañero. La Policía logró controlarlo y se lo llevó a la Comisaría.
Una escuela secundaria fue escenario de un episodio tan inusual como inquietante, que derivó en un importante operativo policial, cuando el padre de un alumno se presentó en el lugar armado con un cuchillo, después de una pelea entre su hijo y otro estudiante del establecimiento.
La situación se vivió en la Escuela Nº 790 “21 de Enero”, de Puerto Madryn, provincia de Chubut.
La pelea entre los dos adolescentes que desencadenó la reacción posterior del adulto no tuvo lugar dentro del edificio escolar ubicado en la esquina de las calles Dorrego y San Martín, sino en sus inmediaciones.
Lo que comenzó allí como una violenta discusión entre los dos chicos, ambos de 15 años y compañeros de curso en la Secundaria, rápidamente pasó a los golpes. Testigos del episodio dieron rápidamente aviso a las Comisarías Tercera y Quinta de Puerto Madryn.
Uno de los estudiantes sufrió lesiones en el rostro, por lo cual las autoridades del establecimiento decidieron que volviera a entrar al edificio y se quedara allí mientras aguardaban la llegada de sus familiares.
Mientras tanto, el alumno que había peleado con él se retiró del lugar de los hechos antes de que llegaran los agentes de la Policía.
El padre de este alumno fue quien, minutos después de lo ocurrido, se presentó en la Secundaria 790 para exigir exigir explicaciones acerca de lo ocurrido.
Según trascendió, el hombre estaba muy alterado y al borde del descontrol, por lo cual desde la institución educativa pidieron la intervención de efectivos de la Comisaría Tercera.
Los efectivos policiales que se presentaron en el establecimiento constataron que el hombre llevaba un arma blanca en la cintura. El cuchillo fue fue secuestrado de manera preventiva.
Fuentes de la Policía madrynense indicaron también que presentaba signos de haber consumido alguna bebida alcohólica, aunque no se informó que se le hubieran hecho posteriores controles de alcoholemia.
El jefe de la Unidad Regional Puerto Madryn, Diego Williams, explicó que legalmente no correspondía realizarle controles de dosaje de alcohol como los que se efectúan normalmente en operativos o accidentes de tránsito.
También dijo que el hombre no llegó a entrar al edificio escolar, y que tanto la situación violenta como la detención se produjeron junto a la puerta de ingreso.
El individuo fue demorado por una presunta infracción al Código de Convivencia Ciudadana. La fiscal de turno, Romina Carrizo, dispuso que permaneciera alojado en la dependencia policial durante las horas posteriores, mientras se avanzaba con los trámites formales.
Mientras tanto, se resolvió también establecer una custodia policial en la puerta de la escuela para controlar que no se produzcan nuevas situaciones violentas.
Desde la Comisaría informaron que el accionar policial fue rápido y controló la situación sin que se registraran otros hechos de violencia en el establecimiento educativo.
En paralelo, se dio intervención a la Asesoría de Familia de Puerto Madryn, al Servicio de Protección de Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes y a la Policía Comunitaria, para trabajar en conjunto con las autoridades de la Escuela Nº 790 en el abordaje del conflicto entre los estudiantes y sus familias.