En un comunicado, acusaron a los fiscales por las demoras y errores en la investigación. El acusado es un pastor evangélico de Santa Cruz.
La madre de Gimena Extremador, una mujer de 29 años que fue víctima de femicidio en Las Heras, provincia de Santa Cruz, denunció la falta de avances en la causa por la muerte de su hija.
En un comunicado que también firma su abogado, acusó a los fiscales de “indolencia” y “errores” en la investigación del crimen que tiene como único imputado y procesado a un pastor evangélico de la ciudad patagónica.
Gimena fue asesinada en noviembre de 2023, en un caso que conmocionó a toda la provincia. Era madre de tres hijos.
Su cuerpo fue hallado en un descampado, con 32 puñaladas, el torso desnudo y una jauría de perros que intentaba comérselo.
Pocas horas después, la Policía de Santa Cruz detuvo a Nelson Saldivia, un pastor que había oficiado hasta 2018 en un templo de la ciudad y había tenido una relación sentimental con la víctima.
Cuando fue arrestado, Saldivia solo atinó a decir: “Estoy pasadísimo de falopa, no me acuerdo nada”.
El pastor vivía a 400 metros del lugar donde se halló el cadáver de Gimena. En su domicilio se encontraron manchas de sangre en un baño y dos bolsas con ropa interior femenina y otras prendas de vestir empapadas, como si las hubiera lavado recientemente.
Aunque Saldivia es el único imputado en la causa, la querella Extremador sostuvo desde el principio que debió de haber un cómplice, por la violencia que exhibía el cuerpo: además de las puñaladas con dos cuchillos distintos -ninguno de los dos fue encontrado por la Policía de Santa Cruz-, se detectó que Gimena había sido golpeada y habían intentado estrangularla.
La madre de Gimena, Gabriela Extremador, y su abogado, Alberto Luciani, dieron a conocer un comunicado en el que denunciaron una “denegación de justicia” y advirtieron que el expediente podría terminar en la impunidad.
En el mensaje, sostienen que la investigación “podría conducir a la impunidad de este caso, que debería tener la máxima atención ya que constituye el femicidio más brutal de los últimos años en Santa Cruz”.
La familia afirma que viene sufriendo “la indolencia de varios funcionarios judiciales” y que durante la tramitación del expediente se produjeron “continuos y serios errores procesales que no pueden disculparse ni tolerarse”.
“No hay justificación para los continuos errores de los fiscales de Santa Cruz. Y si no están conformes con sus cargos o no tienen el compromiso necesario o ganas de trabajar, deben dejar sus cargos a otras personas”, denuncian Gabriela y Luciani.
“El caso de Gimena Extremador no es un caso más. Es un grave hecho criminal en contra de una mujer que dejó a tres pequeños hijos menores sin su madre y es la expresión más gráfica de la violencia de género”, agregan.
Respecto de la falta de avances en el caso, que ya lleva dos años y medio abierto, sostienen que “no se puede tolerar que los funcionarios judiciales demoren meses y meses en la tramitación de una causa de esta importancia y manejen las causas discrecionalmente y con total menosprecio a los derechos de las víctimas”.