La herramienta desarrollada por la universidad local da datos actualizados semanalmente. En marzo de 2026 una familia necesitó $1.793.000 para no ser pobre.
Los habitantes de una de las ciudades más caras del país tienen una nueva herramienta digital para monitorear la inflación y los precios en supermercados casi en tiempo real, lanzada recientemente por la universidad pública local.
Se trata de el “Chenque Bot”, un canal de Whatsapp de respuestas automáticas creado desde el Observatorio de Economía de la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco (UNPSJB) que en su nombre hace alusión al icónico cerro del lugar en cuestiòn: Comodoro Rivadavia.
Al mismo tiempo que dio a conocer la novedad, el organismo difundió nuevos datos sobre el costo de vida en la ciudad petrolera de Chubut que vuelven a encender las alarmas: en marzo de 2026, una familia tipo necesitó $1.793.000 para no caer bajo la línea de pobreza.
Los dos anuncios fueron presentados por el contador César Herrera, integrante del Observatorio, dependiente de la Facultad de Ciencias Económicas de la UNPSJB con sede en Comodoro.
La herramienta permite a cualquier usuario acceder, semana a semana, a las variaciones de precios en productos de la canasta básica, identificar qué artículos subieron o bajaron y enviar sugerencias desde el propio celular.
El Observatorio también habilitó un número de contacto para consultas y participación ciudadana.
"La idea es que se convierta en una mirada semanal de variaciones de precios, que es algo que nos interesa para ir construyendo la canasta básica del mes", explicó Herrera.
El bot se complementa con el Buscador de Precios online de la Facultad, que desde un navegador de Internet permite comparar valores entre todos los supermercados de la ciudad.
"Cuando tengan que programar sus compras y haya tanta variabilidad de precios, está la web. Ahì entran al buscador y les va a permitir hacer una comparativa de todos los supermercados de la ciudad que están vigentes", explicó el economista.
El informe del Observatorio registró aumentos significativos en varios productos básicos durante las últimas semanas.
El caso más llamativo fue el de una marca de yerba mate que trepó 63% en una semana.
También se registraron subas en manteca, arroz, lentejas y harinas, aunque Herrera aclaró que la mayoría de los productos relevados no mostró cambios importantes en el mismo período.
La carne sigue siendo el segmento de mayor peso en el presupuesto alimentario comodorense.
Actualmente representa alrededor del 35% del gasto de una dieta básica, por encima de los niveles que había registrado en períodos anteriores, cuando la suba de otros alimentos —frutas y verduras, principalmente— había redistribuido ese peso.
La brecha entre los valores locales y el promedio nacional no es nueva.
Herrera explicó que la posición de Comodoro Rivadavia como una de las ciudades más caras del país está históricamente ligada al sector hidrocarburífero.
Durante años, esa actividad industrial icónica de la ciudad sostuvo un alto poder adquisitivo en la región y traccionó los precios al alza de manera estructural.
Sin embargo, el economista advirtió que ese escenario está cambiando.
La caída del consumo y la pérdida de poder adquisitivo en distintos sectores están modificando la dinámica económica local, aunque el nivel de precios sigue siendo sensiblemente superior al nacional.
En marzo de 2026, mientras el INDEC estimó que una familia tipo requirió $1.434.464 para no ser pobre a nivel país, el Observatorio de la UNPSJB calculó ese umbral en $1.793.000 para Comodoro Rivadavia, casi $360.000 más que el promedio nacional.
La canasta básica alimentaria, que marca la línea de indigencia, en tanto, se ubicó en torno a los $822.000 para el mismo hogar.