La joven y su pareja fueron a buscar las últimas cosas para terminar de instalarse y al volver, la vivienda de material ligero estaba en llamas. Piden ayuda.
Hacía exactamente una semana que los abuelos de Bárbara Nahiara Alonso habían comprado la casa en la localidad de Las Heras, en el extremo norte de Santa Cruz.
La habían arreglado de punta a punta, invertido en materiales, puesto en condiciones para que la joven y su pareja pudieran empezar una nueva etapa.
El domingo 26 de abril de 2026 a la tarde, mientras la pareja completaba la mudanza, el fuego se encargó de deshacer todo eso en minutos.
Un incendio de grandes proporciones destruyó por completo la vivienda ubicada en el barrio El Calafate.
La casa, de construcción liviana, ardió con rapidez.
Cuando Bárbara y su novio Lautaro volvieron con más pertenencias para terminar de instalarse, la encontraron envuelta en llamas.
La magnitud de las pérdidas, un inventario de uso cotidiano convertido en cenizas, quedó expuesta en las propias palabras de la joven, que decidió hablar con los medios santacruceños para contar lo que els pasó y pedir ayuda a la comunidad.
"Llegamos y encontramos mi casa quemada. Perdí ropa mía, ropa de Lautaro, mis documentos, cubiertos, platos, ollas, mercadería y un montón de cosas más", enumeró con la voz quebrada en diálogo con La Opinión Austral.
Al arribar al lugar, la dotación del Móvil 315 perteneciente al Cuartel 11° de Bomberos constató que las llamas ya alcanzaban gran parte de la estructura. De inmediato comenzaron las tareas de extinción y enfriamiento del lugar.
La respuesta al incidente fue con un operativo amplio e importante: se sumaron Bomberos Voluntarios, efectivos de la Comisaría Primera y personal de Servicios Públicos, que realizó el corte preventivo de energía en el sector.
Además, varios camiones sostuvieron el abastecimiento de agua durante toda la emergencia.
Gracias a esa intervención coordinada, el fuego no se propagó a las viviendas vecinas, un riesgo latente en un barrio donde la cercanía entre construcciones es habitual.
Pero por la casa de la joven pareja pudieron hacer muy poco. Quedó completamente destruida.
Hasta el mediodía de este lunes, las causas del incendio no habían sido confirmadas de manera oficial.
Personal de Bomberos continuaba trabajando en el lugar para determinar con precisión el origen del siniestro.
Una de las hipótesis preliminares apuntaba a un origen accidental, posiblemente vinculado a una salamandra, aunque esto aún no fue corroborado por las autoridades.
El desastre que ahora le toca afrontar, tiene al menos un aspecto rescatable. Según contó Bárbara, a las mascotas que habían quedado en el inmueble pudieron sacarlas con vida.
"Mi novio rescató a mi coneja, que se estaba quemando. Salió viva. Y los perritos están bien", contó.
La imagen que dejó el incendio fue elocuente: la vivienda reducida a escombros, el trabajo de varios días de arreglo borrado por el fuego.
Una semana después de que los abuelos pusieran el dinero para que su nieta tuviera un hogar, no quedaba nada en pie.
Con las manos vacías, Bárbara Nahiara Alonso recurrió a la comunidad. Necesita ropa, abrigo, utensilios, mercadería y artículos de primera necesidad para recomponerse.
Las donaciones pueden realizarse a través del alias PIEL.AURA.CATAPLERA. a una cuenta a nombre de Bárbara Nahiara Alonso