Alejandro Soñis hizo hincapié en un llamativo punto del relato de Mariela Altamirano. La mujer, imputada por homicidio, fue trasladada a la cárcel de Trelew.
Tras la confirmación de su prisión preventiva por seis meses, Mariela Altamirano, la madre de Ángel López, fue trasladada desde la comisaría de Rada Tilly, donde había quedado detenida originalmente, al pabellón femenino del Instituto Penitenciario Provincial de Chubut en la ciudad de Trelew.
Altamirano está imputada por presunto homicidio doloso agravado por el vínculo, tras la muerte de su hijo de 4 años en el Hospital Regional de Comodoro Rivadavia, ocurrida el 5 de abril pasado.
Ángel ingresó al centro de salud con un paro cardiorrespiratorio del que no se recuperó y, posteriormente, la autopsia detectó más de 20 golpes en su cabeza, que habrían causado el deceso.
El juez Alejandro Soñis habilitó formalmente la apertura de la investigación, junto con el dictado de prisión preventiva para Altamirano y su pareja, Michel Kevin González, apuntado también como quien podría haber sido autor de los golpes que mataron a Ángel.
Soñis explicó que en las entrevistas y testimonios quedó “de manifiesto un maltrato hacia el niño por parte de los imputados”, sumado “a un elemento científico que es la autopsia”.
Asimismo, el magistrado hizo referencia a la declaración dada por la propia Altamirano y puntualizó especialmente un hecho que dio a entender que le resultaba sospechoso.
“Llama la atención la manifestación que ha hecho la madre en cuanto a que luego de verificar que el niño no respiraba le dieron 25 minutos de RCP, a los fines de tratar de auxiliarlo”, expresó el juez.
“El sentido común y la experiencia indican que una madre ve a su hijo que no respira, lo levanta en brazos, sale a la calle y trata de obtener auxilio lo más pronto posible”, completó.
El juez descartó las objeciones presentadas por los abogados defensores públicos de Altamirano y González, quienes plantearon que las lesiones de Ángel podrían haber sido accidentales.
Se basó, en ese sentido, en los informes periciales indicaron que las lesiones “fueron provocadas”.
“Podemos afirmar, a priori, que estos golpes no fueron producto de una situación accidental, sino más bien por una golpiza", definió.
“Lesiones provocadas en un niño de 4 años por una persona mayor, deben representar la idea de que en el tiempo iban a llevar a lesiones mucho más graves y a este desenlace fatal", dijo el juez.
En lo que respecta a la prisión preventiva, Soñis habló de peligro de fuga y de entorpecimiento de la investigación.
Sobre el primero de los dos aspectos, dijo que la madre y su pareja “no cuentan con arraigo en la ciudad (de Comodoro Rivadavia), tienen hijos en otra localidad, no tienen trabajos estables”, lo cual generaba un riesgo concreto de que se fugaran.
Coincidió con Roberto Castillo, el abogado de Luis López, padre de Ángel, quien en su exposición dijo que había indicios de que la pareja planeaba una huida a la provincia de Misiones.
El juez también se refirió al “peligro procesal de entorpecimiento” de la investigación “debido a que son los vecinos lindantes (con la vivienda de Altamirano y González) quienes han hablado con el Ministerio Público Fiscal”.