Casi 54 km. entre dos importantes ciudades están llenos de baches y deformaciones que obligan a maniobras riesgosas. Lluvias recientes empeoraron todo.
El tramo de la ruta 3 que separa a Caleta Olivia, en el noreste de Santa Cruz, del destacamento policial de Ramón Santos, cruzando el límite con Chubut, vuelve a estar en el centro de la preocupación por su estado calamitoso.
Se trata de un corredor clave dentro de la traza que utilizan a diario quienes se movilizan entre la ciudad costera santacruceña y Comodoro Rivadavia, en uno y otro sentido, que tiene una extensión de casi 54 kilómetros y en condicioines normales se debería poder cubrir en unos 45 minutos de auto.
Pero los testimonios indican que hoy el trayecto es una aventura que demanda bastante más esfuerzo al volante.
El sector presenta baches profundos, deformaciones en el pavimento y banquinas inestables que obligan a los conductores a realizar todo tipo de maniobras en busca de sortearlos.
Lo que más riesgo genera es que, para evitar los pozos, algunos vehículos terminan invadiendo el carril contrario de circulación o acercándose peligrosamente a la banquina, una situación que segun indica se agrava de noche por la señalización reflectiva insuficiente en varios sectores.
Por otra parte, un relevamiento reciente de La Opinión Austral en la zona, expuso con varias fotos las pronunciadas protuberancias que presenta la carpeta asfáltica, capaces de desestabilizar hasta vehículos de gran porte.
Aunque no todas estas situaciones terminan en siniestros, son frecuentes las denuncias de automovilistas por roturas de neumáticos y daños en la suspensión como consecuencia directa del mal estado del camino.
El deterioro no se limita al asfalto.
A lo largo del recorrido también se observan elementos de Vialidad deteriorados, carteles y tachos en mal estado, además de basura acumulada en los costados de la ruta.
En algunos puntos, los conductores deben además utilizar desvíos improvisados por los cruces del trazado viejo con sectores de la obra de una autovía inconclusa, lo que suma complicaciones para circular.
El deterioro se agravó en las últimas semanas por una combinación de factores climáticos y de uso.
Meses atrás se habían realizado tareas de mantenimiento y se habían reforzado los taludes en una zona de curvas que había sufrido socavaciones producto de las marejadas.
Sin embargo, posteriores lluvias y jornadas de frío extremo volvieron a deteriorar la calzada, en un contexto de despistes y vuelcos registrados en el tramo.
A esas condiciones climáticas se suma el tránsito pesado constante: camiones, colectivos de larga distancia y vehículos particulares que recorren a diario ese corredor estratégico entre Santa Cruz y Chubut, lo que acelera el resquebrajamiento del pavimento en los sectores más castigados.
El estado de la Ruta 3 en esta zona no es un problema nuevo.
En 2025, por ejemplo, genero un cruce entre las dos provincias patagónicas en medio de negociacioines con el gobierno nacional, de quién depende esta vía crucial de la Patagonia, justamente por fondos y el traspaso de la responsabilidad de mantenimiento.
Por otra parte, años atrás un abogado de Caleta Olivia había realizado una presentación judicial por el deterioro de la traza, que en ese momento derivó en una medida que obligó al Estado nacional a reparar los baches del sector.
Ahora, desde la zona vuelve a plantearse la necesidad de nuevos trabajos que mejoren las condiciones de circulación y reduzcan el riesgo de accidentes en uno de las conexiiones más transitadas entre Santa Cruz y Chubut.
Cada vez que el estado de este tramo vuelve a ser noticia, reaparece también un proyecto que lleva más de dos décadas de promesas incumplidas.
Se trata de la construcción de la doble vía entre Caleta Olivia y Comodoro Rivadavia.
Pensada como solución definitiva para uno de los corredores con mayor tránsito de la Patagonia, la obra sufrió demoras, paralizaciones y rescisiones contractuales que impidieron completarla en toda su extensión.
Mientras algunos tramos fueron habilitados, otros permanecen inconclusos.
Como síntesis de la inseguridad que genera el estado de un tramo que sigue esperando convertirse en autovía, en octubre de 2025 una mujer de 50 años murió a causa de un violento choque frontal con un camión.
El trágico accidente ocurrió unos 500 metros al norte del obrador paralizado de la doble vía de la ruta 3, y también resultó gravemente herida una suboficial de la policía de Santa Cruz que acompañaba a la mujer en el auto.