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Tragedia de la esquiadora francesa: la otra historia de amor que terminó en muerte en El Chaltén

Antes del accidente de Juliette Willmann, la villa cordillerana fue escenario de otra avalancha fatal. Las similitudes entre los dos casos.

La muerte de Juliette Willmann, la esquiadora francesa que fue sepultada por una avalancha de nieve en El Chaltén durante una excursión junto a su esposo, tiene un antecedente con sorprendentes similitudes, ocurrido también en la villa turística de Santa Cruz.

La protagonizó otras pareja de deportistas europeos que -igual que Willmann y su esposo, Pierre-Idris Mehdi- fue sorprendida por una avalancha mientras escalaban.

En aquella oportunidad, también uno de los integrantes de la pareja pudo ser rescatado pero el otro murió en la montaña.

Avalancha en el Fitz Roy

Sucedió en enero de 2022, en la base de la Aguja Guillaumet del cerro Fitz Roy. En el accidente perdió la vida el andinista alemán Robert Grasegger, de 32 años, mientras que su novia austríaca, Anna Truntschnig, que entonces tenía 28, resultó con heridas graves pero logró recuperarse y actualmente se sigue dedicando a la actividad de alta montaña.

El rescate de Anna Trunstchnig en El Chaltén en 2022.

Robert y Anna eran pareja desde hacía dos años. Se habían conocido escalando.

Una avalancha de piedras y nieve los sorprendió cuando habían empezado a subir la Aguja Guillaumet, un sector del Fitz Roy que es utilizado por los andinistas como “premio consuelo” cuando las condiciones del clima impiden ascender hasta la cima mayor.

En el sector denominado Fonrouge se produjo el derrumbe. Otro escalador alemán, Thomas Holler, que iba con ellos pero tomó otro camino, fue quien advirtió lo ocurrido con Grasegger y Truntschnig y pudo dar aviso.

Holler caminó dos horas hasta llegar al refugio Piedra del Fraile desde donde había comunicación con El Chaltén, para emitir la alarma.

La nieve blanda, el enemigo

Según contó, Holler logró ver la tragedia porque “había intentado subir por las piedras y no por la nieve, que estaba fresca por las altas temperaturas”.

“Ellos salieron con el clima que no estaba perfecto y entonces se retrasaron esperando que mejorara. Se montaron en un ebeq (una especie de colchón de nieve) y como en los días previos hubo una tormenta de nieve, esta estaba fresca y cuando ellos la pisaron se desprendió una placa provocando la avalancha”, explicó, por su parte, la rescatista Carolina Codó.

Robert Grasegger y Anna Truntschnig.jpg

Los rescatistas lograron bajar a Anna, pero el cuerpo de Robert -después de que se constató que había muerto- estuvo más de tres días en la nieve hasta que las condiciones climáticas permitieron su descenso.

Ella sufrió fracturas a nivel de la columna cervical, un neumotórax bilateral con aire y sangre en los pulmones y una herida en la rodilla derecha.

Regreso a las montañas

Después de que la bajaron hasta El Chaltén, Anna permaneció cuatro días en la terapia intensiva del Hospital SAMIC de El Calafate y luego fue trasladada en avión sanitario al Hospital Muñiz, en Buenos Aires.

Luego de algunos meses de rehabilitación, Truntschnig volvió a escalar montañas.

“El accidente me enseñó lo importante que es disfrutar cada día y vivir la vida al máximo. A menudo es más fácil decirlo que hacerlo, pero creo que ahora lo estoy logrando. No pospongo nada de lo que sueño, sino que intento convertir mis deseos en realidad lo antes posible y vivir el presente”, contó tiempo después.

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