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Trelew: 13 años después, identifican a un sospechoso del atroz crimen de un adolescente pero es inimputable

En el momento del asesinato tenía apenas 15 años. Su ADN coincide con el de un cabello que la Justicia de Chubut halló en el cuerpo decapitado.

A poco más de 13 años del horrible homicidio de Rodrigo Colihuinca, un adolescente de 17 años al que hallaron decapitado en un descampado de Trelew en 2012, la muy cuestionada investigación del crimen registró un avance inesperado: confirmaron que el ADN de un sospechoso dio positivo al ser comparado con las muestras del caso.

El nuevo implicado tenía apenas 15 años al momento del crimen, lo que lo convierte en inimputable ante la justicia, al igual que otro sospechoso.

La identificación del segundo presunto asesino se produjo luego de que en 2024 Brian Muñoz Huenchullán se presentara espontáneamente en la Comisaría Tercera de la ciudad chubutense para confesarse como autor del hecho ante los azorados policías que lo recibieron.

Muñoz Huenchullán, quien actualmente tiene 28 años, llegó a la dependencia policial en un estado que despertó sospechas entre los efectivos. Los agentes consideraron que parecía estar bajo los efectos de narcóticos cuando realizó su autoincriminación.

El joven quedó detenido durante seis meses a la espera de avances en la investigación, que incluyó procedimientos en su casa, hasta que fue liberado por falta de pruebas concluyentes que lo vincularan directamente con el asesinato.

Sin embargo, la inesperada confesión reactivó una causa que estaba próxima a prescribir por el paso del tiempo. Y que muchas veces había estado en tela de juicio por la cantidad de idas y vueltas, lo cual motivó marchas de reclamo y hasta una advertencia del Procurador de Chubut a los investigadores.

Nueva investigación en Trelew

A partir de la confesión supuestamente falsa, el fiscal a cargo del caso, Fabián Moyano, decidió investigar el entorno de Muñoz Huenchullán de aquel 2012, a quien al día de hoy sindica como responsable del crimen, pero también inimputable.

Esta estrategia permitió identificar a un segundo sospechoso, quien en ese entonces era un menor de 15 años y había cometido al menos tres robos junto a Brian, por lo que ambos ya tenían antecedentes.

"En el lugar del hecho y en el cuerpo de Colihuinca, se encontró ADN de dos personas más además de Huenchullán Muñoz. Por lo que solicitamos muestras de ADN del joven, y uno de los pelos coincidió", explicó en las últimas horas el fiscal Moyano a Diario Jornada.

A pesar de la coincidencia genética, el funcionario judicial aclaró que no puede solicitar su detención debido a su inimputabilidad por la edad que tenía al momento del crimen.

Crimen de Rodrigo Colihuinca

Brian Muñoz, en la audiencia en la que dijo que su confesión era mentira, pocos días después de haberse autoincriminado en Trelew.

El fiscal había asegurado en noviembre del año pasado que la investigación no estaba frenada, como tantas veces denunciaron familiares y allegados de la víctima ante un cúmulo de pasos en falso. No sólo eso: anticpó que estaban analizando nuevos elementos, a partir de un renovado trabajo en la causa, luego de que en 2023 la Procuraduría de la Provincia constituyó un renovado equipo de expertos en Criminalística para tratar de darle un giro a la investigación.

La principal novedad en aquel momento fue que habían logrado detectar cabellos en la ropa de la víctima que antes no habían sido advertidos, y que podrían pertenecer a alguno o algunos de los involucrados en el brutal asesinato de marzo de 2012. Ahora, se pudo difundir la primera conclusión.

"Por lo tanto ya tenemos dos autores del hecho", afirmó Moyano, quien también comunicó estos avances al padre de la víctima, Juan Colihuinca. "Al menos, para la familia es un incentivo poder establecer y aclarar la totalidad de los partícipes", señaló.

¿Un tercer implicado?

Pero los análisis de las evidencias recolecteadas continúan, ya que sugieren además la participación de una tercera persona en el homicidio.

Por eso, Moyano solicitó una prórroga de cuatro meses para analizar el ADN de siete personas adicionales que también formaban parte del círculo cercano de Muñoz en 2012.

La mayoría de ellos son hermanos de Brian. "Son 7 al menos los hermanos de Huenchullán a los que se les está extrayendo muestras de ADN para tratar de establecer si alguna de estas personas es el tercer sujeto que participó del homicidio", detalló el representante del Ministerio Público Fiscal.

El horrendo crimen en Trelew

El jueves 15 de marzo del 2012, cerca de las tres de la tarde, Rodrigo Colihuinca se despidió de su padre para ir a hacer un trabajo práctico de la escuela. Hasta la mañana del sábado siguiente, Juan no supo más nada de su hijo.

Fue entonces cuando lo llamaron desde una fiscalía y tuvo que ir a reconocer unas prendas de vestir que eran del adolescente. Las habían hallado en una escena que a los agentes de justicia se les hacía imposible detallarle.

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El cuerpo de Rodrigo había aparecido la tarde del día anterior en un descampado cercano al barrio Malvinas Argentinas. Los indicios indicaban que lo habían matado con saña desmedida. Lo habían decapitado y varias partes de su cuerpo estaban desprendidas.

Pero pronto concluyeron que esas mutilaciones no habían sido responsabilidad en su totalidad del o los asesinos. Lo adjudicaron a una jauría de perros callejeros que andaban por el lugar.

Con toda la ciudad atenta al horrendo crimen, la investigación judicial manejó distintas hipótesis y versiones, y obtuvo muy pocos resultados. Nunca se supo ni quién ni por qué pudo matar al adolescente.

En el medio, hubo allanamientos, incautación de celulares (incluido el de la víctima), sospechosos a los que al final ni siquiera se les tomó declaración y varios cruces y disidencias entre representantes de la Justicia. Y por supuesto, reclamos de la familia y de Juan, el papá de Rodrigo, acompañados por la comunidad local.

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