El clima en Neuquén

icon
17° Temp
77% Hum
La Mañana Trelew

Trelew: nuevo paso en falso en torno a un crimen que está impune desde 2012

Un hombre confesó ser quien mató a Rodrigo Colihuinca hace 12 años. Pero luego dijo que mintió y ahora lo mandaron a la casa con tobillera. El dolor del padre de la víctima.

“Ya no tengo esperanzas de que se esclarezca el crimen de mi hijo”. Así resumió Juan Colihuinca sus sensaciones luego de la última resolución de la Justicia de Trelew en torno a un caso que se investiga desde hace 12 años sin ningún resultado: el asesinato de un adolescente de 17 años.

El cuerpo de Rodrigo Cholihuinca fue hallado en un descampado del barrio Islas Malvinas, en esa ciudad de Chubut, después de haber estado varias horas con el chico desaparecido. Estaba decapitado y con otros miembros esparcidos en el lugar, en una escena que conmocionó a la ciudad.

El último capítulo de una larga y muy cuestionada investigación de este crimen impune se inició imprevistamente el 28 de mayo, cuando Brian Muñoz, un joven de 29 años, se presentó en una comisaría local y se autoincriminó en el asesinato.

El muchacho quedó detenido, pero pocos días después declaró ante los jueces que en el momento de su confesión estaba bajo el efecto de las drogas y que todo lo que había dicho era mentira.

El viernes pasado, le negaron un pedido de libertad que presentó su abogado, quien sostuvo que cuando confesó Muñoz “no estaba en sus cabales”. Sin embargo, poco después, en otra audiencia, la Justicia sí le concedió a su defendido la prisión domiciliaria.

En esa segunda oportunidad, las juezas Ivana González y Carolina Marín aceptaron que fuera trasladado desde una comisaría hasta la casa de su madre, donde pemanecerá con una tobillera hasta que se revise la preventiva, dentro de dos meses.

Caso Rodrigo Colihuinca
A Rodrigo Colihuinca, de 17 años, lo encontraron muerto en un descampado de Trelew, tras 12 horas desaparecido.

A Rodrigo Colihuinca, de 17 años, lo encontraron muerto en un descampado de Trelew, tras 12 horas desaparecido.

En la familia Colihuinca sienten una vez más que la causa se diluye detrás de un indicio que finalmente no lleva a nada. Ya no esperan otra cosa. Pero tampoco se callan.

“Nos enteramos de esta audiencia cinco minutos antes, nunca nos avisaron nada”, declaró en Cadena Tiempo el padre de la víctima, quien detalló que escucharon la novedad de la segunda audiencia en la radio y su hija tuvo que llamar al área de Defensa de la Víctima para averiguar. Ahí tampoco estaban al tanto.

Igualmente, y como tantas veces, al día siguiente fueron a Tribunales pero no pudieron entrar a la sala. “No nos dejaron pasar, pero al resto de la familia de este supuesto asesino de mi hijo sí”, explicó Colihuinca, quien volvió a lamentarse de que los jueces y fiscales, a los que calificó como “caraduras sinvergüenzas” con mucha angustia, “no tienen nada” para avanzar con la causa.

Un crimen que conmocionó a Trelew

La última vez que Juan vio a su hijo fue el 15 de marzo a media tarde, cuando Rodrigo salió para ir a hacer un trabajo práctico de la escuela. Al día siguiente, después de 12 horas sin noticias del adolescente, la policía lo halló muerto en el descampado.

La escena con la que se toparon era tan macabra, que conmovió a toda la ciudad. Cuando el padre tuvo que ir a reconocer unas prendas de vestir del chico, los agentes de justicia no sabían cómo explicarle lo sucedido.

JuanColihuinca.jpg
Juan Colihuinca, el padre de Rodrigo:

Juan Colihuinca, el padre de Rodrigo: "Ya no tengo esperanzas de que se esclarezca el asesinato de mi hijo", dijo.

Los indicios indicaban que lo habían matado con saña desmedida. Pero además, concluyeron que al menos una parte de las mutilaciones que presentaba el cuerpo no habían sido responsabilidad del o los asesinos. Lo adjudicaron a una jauría de perros callejeros que andaba por el lugar.

Con toda la ciudad atenta al horrendo crimen, la investigación judicial manejó distintas hipótesis y versiones, y obtuvo muy pocos resultados. Nunca se supo ni quién ni por qué razón asesinó al adolescente.

En el medio, hubo allanamientos, incautación de celulares (incluido el de la víctima), sospechosos a los que al final ni siquiera se les tomó declaración y varios cruces y disidencias entre representantes de la Justicia. Y por supuesto, reclamos de la familia y de Juan, el papá de Rodrigo, acompañados de la comunidad local.

Ahora, a 12 años del brutal asesinato, un muchacho que aparentemente se vio superado por sus consumos problemáticos, condujo una vez más a la investigación a un paso en falso.

Su abogado presentó ante el Tribunal recortes periodísticos que daban detalles sobre las circunstancias en que fue hallado el cuerpo, conocidas por todos en Trelew, lo cual a su entender permitió a Muñoz organizar un relato creible para su confesión, pero que en realidad era inventado.

Además, destacó que el joven que se autoincriminó, que cuando ocurrió el horrible asesinato tenía sólo 16 años, vivía muy cerca del lugar donde fue encontrado el cuerpo de Rodrigo.

Por otro lado, el propio detenido dijo en sede fiscal que el día que confesó había consumido sustancias y no se encontraba bien. En ese momento, además de detenerlo, la Justicia le puso asistencia psiquiátrica.

Los argumentos de su representante legal no alcanzaron para que lo liberaran, pero sí dieron lugar a la prisión domiciliaria.

La familia Colihuinca, una vez más, ve a la investigación dar rodeos sin llegar a ninguna conclusión.

Te puede interesar...

Leé más

Noticias relacionadas