Se trata del CPEM 33 de Vista Alegre. El joven está internado en coma farmacológico en terapia intensiva. Esta mañana se realizó la marcha para exigir justicia por Tiziano Mercau.
La comunidad educativa del Cpem N°33 de Vista Alegre participó esta mañana de la movilización para exigir justicia por Tiziano Mercau, el joven que fue brutalmente atacado por un grupo de personas y permanece internado en coma farmacológico en terapia intensiva del Hospital Castro Rendón. En una marcha marcada por el dolor y la angustia, los estudiantes aseguraron que sienten miedo y exigieron mayor seguridad para todo el alumnado.
El adolescente fue el blanco de una violenta golpiza, donde fue golpeado en la cabeza con un ladrillo por un grupo de al menos diez personas y sufrió graves lesiones. Los estudiantes apuntaron contra un estudiante del colegio y su familia, que serían los protagonistas de la pelea y los describieron como personas conflictivas.
Ayer jueves 24 de septiembre, una estudiante leyó una carta donde invitó a la comunidad a acompañar la movilización para exigir justicia por Tiziano Mercau y para exigir mayores medidas de seguridad para los estudiantes.
“Tiziano es un chico muy tranquilo, no tenía problemas ni se metía con nadie. No es problemático, como si lo es este chico que le pegó. El problema es este chico lamentablemente” expresó un compañero.
El adolescente explicó que al tratarse de una comunidad pequeña como es Vista Alegre, los alumnos, docentes y adultos en general se conocen. “Nosotros queremos que se viralice lo de la agresión más que nada porque están los chicos de primero, nosotros ya lo vivimos porque conocemos a esa familia, pero llega a pasar algo peor en nuestra escuela, los chicos de primero son muy pequeños”, indicó.
El estudiante señaló que toda la comunidad educativa está preocupada por el nivel de violencia del ataque a Tiziano y aseguraron que sienten miedo en la escuela. “Ya estamos cansados de estos problemas, toda la escuela tiene miedo, los directivos tienen miedo. Si ellos no hablan, nosotros vamos a tener que hablar” explicó el joven.
En ese sentido, el alumno señaló la falta de herramientas que tienen los directores de la institución para fortalecer la seguridad y prevenir este tipo de enfrentamientos. “Aparte la seguridad que tenemos en la escuela, tenemos al guardia de seguridad pero tampoco puede prevenir, la policía no nos puede tocar porque somos menores, entonces necesitamos algún tipo de seguridad en nuestra escuela” agregó.
La estudiante leyó una carta que expuso el dolor que provocó la brutal golpiza que recibió Tiziano, sobre el miedo e incertidumbre que invadió los pasillos después del ataque y sobre la necesidad de mantenerse unidos para acompañar a la familia del estudiante en este momento de dolor.
“Los últimos días nuestra comunidad atraviesa una situación de violencia que nos dejó con miedo, tristeza e impotencia. Hoy tenemos a un compañero que se encuentra en grave estado y a una familia que está atravesando uno de los momentos más difíciles en su vida. Por eso mañana queremos acompañarlo” indicó la carta.
“Queremos demostrar que estamos unidos y que cuando uno de nuestros compañeros está pasando por un momento tan difícil no lo dejemos solo. Esta marcha no es para generar violencia, justamente para pedir que la violencia se termine. Queremos reclamar y expresar nuestro dolor de una manera pacífica, con respeto y sin enfrentamiento” agregó el escrito.
“Cuando se leyó la carta en la escuela fue un momento re triste porque la directora, profesores, alumnos lloraban porque todos lo conocemos y sabemos el tipo de persona que es. Porque escuchando la carta la verdad que da bronca e impotencia que pasen estas cosas, cuando sabemos que tenemos un compañero que está luchando por su vida” indicó el estudiante.
La movilización se desarrolló esta mañana a partir de las 9.00 en la plaza Susana Teixé de Vista Alegre. La marcha marcada por el dolor y la angustia contó con el acompañamiento de los estudiantes del colegio, auxiliares de servicio, vecinos del joven y gran parte de la comunidad. “La marcha fue un momento de mucho dolor para todos, sentimos mucha angustia. Los vecinos lloraban, los auxiliares acompañaron, la verdad que asistieron muchas personas” agregó el joven.
“No queremos que el miedo se vuelva algo normal. Queremos poder crecer y estudiar en una comunidad donde podamos cuidarnos entre todos. Queremos que sea un lugar donde podamos sentirnos acompañados y en la marcha poder decirle a esa familia que no está sola” concluyó el escrito.