La fiscal Guadalupe Inaudi detalló cómo fue el modus operandi del asesino que fue detenido en Santa Fe. Se fijaron cuatro meses de prisión preventiva y de investigación.
Tras un mes de incertidumbre por el hallazgo de Alejandro Fabio Vallejos, un trabajador petrolero muerto en su departamento del centro neuquino, el Ministerio Público Fiscal (MPF) imputó a un hombre. La descripción del crimen mostró el modus operandi al estilo de los viudos negros: abuso de confianza, un cóctel de drogas, golpes, transferencias millonarias y una fuga a otra provincia.
Durante la formulación de cargos por homicidio en ocasión de robo, la fiscal del caso Guadalupe Inaudi expuso el resultado de los exámenes complementarios de la autopsia forense, que explican la causa de la muerte: "Le suministró una alta dosis de diazepam combinada con alcohol y cocaína".
La imputación la realizó durante una audiencia por la mañana en la Ciudad Judicial, donde mostró las certezas y el cambio de rumbo de la investigación que había iniciado con la causa caratulada como muerte dudosa.
De acuerdo a la información provisoria reunida por el MPF y la Policía provincial, el hecho fue cometido entre la noche del 31 de agosto y las primeras horas de la madrugada del 1 de septiembre en el departamento ubicado en Diagonal 25 de Mayo al 300.
Vallejos y G.N.M. se conocían previamente. Eso explica por qué la puerta de entrada al departamento no había sido forzada, cuando la empleada de limpieza ingresó a la vivienda y encontró sin signos vitales a su empleador.
La teoría del caso muestra que alrededor de las 21 del lunes, el acusado llegó al domicilio de la víctima, quien lo esperaba en la vereda. Luego, ambos ingresaron al departamento, como quedó filmado en cámaras de seguridad.
La fiscalía planteó que en el interior, y con el objetivo de robarle dinero y bienes, el acusado drogo a la victima: "le suministró una alta dosis de diazepam, sustancia perteneciente al grupo de las benzodiacepinas, combinada con alcohol y cocaína".
Luego, lo golpeó en el rostro, provocándole diversas lesiones en un ojo, una ceja, una mejilla y un maxilar.
Debido a la violencia ejercida durante el robo, se produjo la muerte de Alejandro Fabio Vallejos. Según la autopsia, "de forma preliminar, fue por una falla de bomba cardíaca con edema pulmonar secundario, presentando como causa de muerte una congestión cardiopulmonar", precisó Inaudi.
El cargo que le atribuyo la Fiscalía a G.N.M fue homicidio en ocasión de robo. De acuerdo a la reconstrucción de los hechos, mientras permanecía en el interior del departamento, el imputado realizó dos transferencias desde la cuenta bancaria de la víctima.
Una transferencia por $3.700.000 y $152.000, hacia una billetera virtual a nombre de un familiar suyo con domicilio en la localidad de Laguna Paiva, provincia de Santa Fe, pero que controlaba él.
Además, el imputado aprovecho la intromisión en la casa de la victima para robar también varios elementos de valor de la victima; entre ellos, un teléfono celular, una cadenita de oro, tres relojes, perfumes, dos pares de zapatillas, la mochila laboral, una billetera con tarjetas bancarias y el DNI de la víctima, junto con la llave magnética de ingreso al departamento.
Las cámaras de seguridad mostraron que alrededor de las 00:30 del 1 de septiembre, G.N.M. se retiró del departamento llevando una mochila sobre su espalda y otra en una de sus manos, elementos que no portaba al momento de ingresar.
En tanto, sobre la base de las imágenes de cámaras de seguridad y domos de vigilancia, también se pudo determinar el recorrido que realizo al retirarse. Luego de matar a Vallejos, G.N.M fue hacia una casa ubicada en la calle Río Negro.
La vivienda desde donde se fugó el asesino fue allanada días después y se encontró una mochila y una lapicera con la inscripción de la empresa donde trabajaba la víctima. Al momento del procedimiento G.N.M. no estaba en la casa.
A través de distintas diligencias se pudo determinar que había viajado en colectivo desde la terminal de Cipolletti hacia Laguna Paiva, provincia de Santa Fe.
Por este motivo, desde el MPF se requirió la colaboración de la Policía de Santa Fe, que llevo a cabo una investigación con tarea de campo y constató la presencia del sospechoso en una vivienda de Laguna Paiva. Ante esta información, una comitiva de efectivos de la Policía de Neuquén viajó al lugar y procedió a la detención y traslado del imputado a la capital provincial para la imputación efectuada hoy.
Como se mencionó, el delito que le atribuyó la fiscal del caso en forma provisoria fue homicidio en ocasión de robo, en carácter de autor. Como medida cautelar solicitó la prisión preventiva por un plazo de seis meses, por existir riesgo de entorpecimiento de la investigación y de fuga.
Los abogados querellantes que intervinieron en representación de la familia de la víctima adhirieron a lo formulado por la fiscalía. Ambas medidas de coerción quedaron debidamente fundadas tras el comportamiento de G.N.M.
Así lo entendió el juez de garantías que dirigió la audiencia, Raúl Aufranc, quien avaló la formulación de cargos pero fijó el plazo de investigación en cuatro meses y dispuso el mismo plazo de preventiva por los riesgos procesales detallados por la fiscal del caso.