El vecino escuchó gritos de una mujer y se enfrentó a los ladrones. Durante el forcejeo, uno de los delincuentes escapó y el otro fue capturado.
Un violento intento de robo se registró ayer martes por la noche, cuando una mujer fue abordada por dos sujetos que intentaron robarle su bicicleta en Centenario. La víctima pidió ayuda a los gritos y un vecino salió de su departamento para enfrentar a los delincuentes pero el forcejeo terminó en un brutal ataque a patadas en la cabeza del hombre.
El episodio se registró ayer martes 11 de agosto, en horas de la noche, cerca de la segunda rotonda de la Ruta 7. Dos sospechosos ingresaron al complejo de departamentos ASPA con la intención de robar una bicicleta, pero cuando intentaron sustraer el rodado, los gritos de la propietaria alertaron a los vecinos.
A raíz de los gritos, una pareja salió de su departamento y se encontró de frente con los dos sujetos. Allí comenzó un violento forcejeo con los delincuentes, que terminó con el vecino en el suelo y un brutal ataque a patadas en su cabeza.
Durante la pelea, la víctima sufrió un fuerte traumatismo en la cabeza y una lesión en uno de sus pies. Tras una patada final, los delincuentes escaparon corriendo del lugar y dejaron la bicicleta abandonada en la puerta de ingreso al barrio.
Según informó el medio local Centenario Digital, los ladrones habrían escapado en dirección a la rotonda y luego se dirigieron hacia el barranco del barrio Los Pioneros. La víctima detalló que uno de los agresores era delgado, de aproximadamente 1,80 metros de altura y vestía un pantalón jogging y buzo negro con capucha.
A pocos minutos del ilícito, el personal de la Comisaría Quinta logró atrapar a uno de los delincuentes, mientras que el otro logró escapar con dirección desconocida. Por otro lado, la bicicleta fue secuestrada y restituida a su dueña tras las diligencias correspondientes.
El vecino agredido fue trasladado al Hospital Natalio Burd, donde iba a recibir atención médica especializada para descartar fracturas. La victima tenía un hematoma en uno de sus ojos y marcas visibles en el rostro que delataban la violencia de los golpes que recibió.
En paralelo, un móvil policial asistió al nosocomio para entrevistar a la pareja y acceder a más información que permita identificar y detener al otro ladrón.