Roberto Sánchez es el único imputado por homicidio triplemente calificado: por ensañamiento, por odio a la identidad de género y por violencia de género.
Con el jurado popular finalmente conformado, el juicio por el transfemicidio de Azul Semeñenko iniciará este viernes 2 de octubre, con Roberto Sánchez como único imputado. La selección de las personas para integrarlo se demoró más de lo previsto, de modo que la primera audiencia -prevista para este jueves- también debió posponerse un día. El jurado quedó conformado con 16 personas, 12 titulares y 4 suplentes, en igualdad de género.
La selección se realizó durante tres jornadas desarrolladas en la Ciudad Judicial, sobre una citación de más de 120 vecinos y vecinas de la ciudad. Por el Ministerio Público Fiscal intervinieron el fiscal jefe Agustín García, la fiscal del caso Guadalupe Inaudi y las asistentes letradas Agustina Jarry y Agustina Bouyer, en conjunto con la querella particular que representa a la familia de la víctima y la defensa del imputado.
El juicio por jurados comenzará el próximo viernes a las 8.30 y está previsto que se desarrolle durante 14 jornadas, en principio. El juez técnico a cargo de la dirección del debate será Luciano Hermosilla.
Para arribar a un veredicto de culpabilidad sobre Sánchez, el jurado popular requiere el voto afirmativo de al menos 8 de sus 12 integrantes titulares; en caso de no alcanzar dicha cifra, el veredicto será de no culpabilidad.
De acuerdo con la acusación del Ministerio Público Fiscal y de la querella particular, el hecho fue cometido en la madrugada del 25 de septiembre de 2025, en el domicilio del imputado, al que ambos llegaron luego de que Sánchez abordara a Azul Semeñenko mientras ella ofrecía servicios sexuales en la vía pública.
En la vivienda, Sánchez la asesinó mediante golpes con elementos contundentes y al menos 25 heridas de arma blanca, las cuales le provocaron una hemorragia interna masiva al dañar el corazón y la aorta torácica. La fiscalía sostuvo que el ataque incrementó deliberadamente el dolor y padecimiento de la víctima, y que fue cometido mediando violencia de género y por odio a su identidad de género.
Posteriormente, el acusado trasladó el cuerpo de la mujer trans —envuelto en una lona y atado con alambres— hasta un canal de desagüe ubicado en la calle Pergamino, donde fue hallado el 14 de octubre.
El delito atribuido a Sánchez es homicidio triplemente calificado: por ensañamiento, por odio a la identidad de género y por haber sido cometido por un hombre a una mujer mediando violencia de género, en calidad de autor. La figura contempla como única sanción la pena de prisión perpetua.