ver más

Las pistas del presunto homicidio en la chanchería: declaraciones inconsistentes, sangre y una posible pelea

Desde el Departamento de Seguridad Personal brindaron detalles de la investigación. Fiscalía realizará la formulación de cargos a tres detenidos.

La investigación por el presunto homicidio de Mario Andrés Forquera, el hombre de Neuquén de 46 años que permaneció desaparecido durante casi un mes y fue encontrado en una chanchería, comenzó a tomar forma a partir de indicios. La Policía detectó inconsistencias del compadre y una mancha de sangre que hicieron sospechar que detrás de la desaparición podría esconderse un crimen.

El Coordinador Operativo del Departamento de Seguridad Personal, Héctor Fabián Ramírez, explicó a LM Neuquén cómo una serie de entrevistas permitió orientar la búsqueda hacia Senillosa. Forquera tenía conocidos y familiares en la localidad y concurría habitualmente a un puesto rural donde se reunía con un grupo de personas.

Reconstruyó cómo se desarrolló la búsqueda desde que se denunció la desaparición de Forquera y cuáles fueron los elementos que permitieron orientar la investigación hacia un presunto homicidio.

Salió de su casa después de los festejos por Argentina y desapareció

La denuncia por su desaparición radicada el 8 de julio permitió activar la búsqueda y aportar datos sobre su vestimenta, características físicas pero también del contexto previo al misterio que se prolongaría durante un mes. Según informó Ramírez Forquera había sido visto por última vez el 3 de julio al salir de su casa de calle Pasaje Montañés al 1400, entre las 0:15 y las 0:30. Todavía algunas personas estaban realizando festejos por el triunfo de la Selección argentina ante Cabo Verde, en un partido del Mundial de Futbol que terminó 3 a 2 en tiempo suplementario.

A partir de ese momento, la Policía difundió el pedido de colaboración para encontrarlo y puso en marcha distintas tareas para establecer dónde había estado y con quién había tenido contacto durante sus últimas horas.

El Coordinador también indico que uno de los datos que permitió cambiar el rumbo de la búsqueda surgió a través de entrevistas. Así los investigadores tomaron conocimiento de que Forquera tenía conocidos y familiares en Senillosa por lo que las tareas se trasladaron hacia esa localidad.

La pista del compadre y las declaraciones que no cerraban

"Tenía conocidos allá en Senillosa, el compadre y parientes. La investigación se traslada a Senillosa", explicó Ramírez. Ubicada a 43 kilómetros de Neuquén, los investigadores comenzaron a reconstruir los vínculos de Forquera y sus movimientos habituales en la zona.

Reconstruyeron que el hombre concurría con frecuencia a un precario puesto ubicado dentro de un predio de unas 14 hectáreas. Se trata de un campo que se extiende sobre la barda donde había animales y un sector destinado a la crianza de cerdos.

"Esta ubicado frente al cementerio nuevo de Senillosa. Hay seis cerdos en total, tiene un rancho, gallinas", detallo y agregó que allí lograron ubicar al compadre de Forquera.

Cuando comenzaron a entrevistarlo, junto con otras personas relacionadas con el lugar aparecieron las primeras señales que hicieron sospechar a los investigadores. "Se logra ubicar al compadre, aparecen inconsistencias en declaraciones y nos alertan de que algo podía haber pasado", relató el coordinador operativo.

Rastrillajes, drones, canes y el macabro hallazgo de la ropa

A partir de ese momento también intervino la División Homicidios, que comenzó a trabajar sobre la hipótesis de que la desaparición podía estar vinculada con un hecho violento.

La búsqueda de campo se realizo utilizando diferentes recursos que Ramírez enumero: "se hicieron rastrillajes terrestres, recorridas con canes especializados y sobrevuelos con drones para revisar el predio. Los investigadores también analizaron información de telefonía y registros de cámaras y domos para intentar reconstruir los movimientos de Forquera y de las personas que podían haber estado en contacto con él".

Las tareas se llevaron a cabo con bastante dificultad por las intensas lluvias que azotaron a la región hasta que apareció una pista decisiva: ropa que pertenecía a Forquera fue encontrada en un sector de cría de cerdos. La vestimenta coincidía con la descripción aportada cuando se denunció su desaparición: una campera roja, un pantalón de jean azul y borcegos marrones.

El cuerpo estaba a 400 metros del rancho

El hallazgo permitió concentrar todavía más los rastrillajes en ese sector del predio. El 3 de agosto, casi un mes después de la desaparición, los investigadores encontraron un cuerpo en inmediaciones del lugar donde habían aparecido las prendas.

El cadáver estaba aproximadamente a 400 metros de la casa o rancho del puesto, dentro del extenso campo.

Los estudios dactiloscópicos confirmaron que se trataba de Mario Andrés Forquera. A partir del hallazgo intervinieron peritos y se realizaron distintas diligencias, incluida la autopsia, cuyos resultados forman parte de la investigación que lleva adelante la fiscal María Guadalupe Inaudi. Pero la ropa y el cuerpo no fueron las únicas evidencias encontradas en el lugar.

Sangre en las maderas y la hipótesis de una pelea

Durante las distintas diligencias realizadas en el predio, Ramírez aseguró que los investigadores encontraron rastros de sangre en unas maderas.

El material fue levantado y enviado para su análisis. El resultado de esas pericias será relevante para establecer si esos rastros tienen relación con Forquera y si permiten reconstruir dónde pudo haberse producido una agresión.

El dato adquiere importancia dentro de la hipótesis que maneja la investigación: que el hombre pudo haber sido atacado dentro del mismo entorno que frecuentaba. El contexto también forma parte de esa línea investigativa: de acuerdo con la información reunida por los investigadores ese grupo se juntaba para consumir alcohol y drogas.

"Una diferencia entre los integrantes del grupo pudo haberse magnificado hasta desencadenar una pelea que terminó con la muerte de Forquera", indicó Ramírez aunque preciso que la investigación es preliminar. "Este mediodía se realizará la formulación de cargos probablemente", agregó.

Tres detenidos y siete allanamientos

El avance de la investigación llevó a la Fiscalía a solicitar siete allanamientos en Neuquén y Senillosa. Las medidas fueron autorizadas por un juez de Garantías y ejecutadas por personal de la Policía provincial.

Como resultado de los procedimientos, tres hombres quedaron detenidos por orden de la fiscal Inaudi. De acuerdo con la información brindada por Ramírez, dos de ellos tienen 39 y uno 45 años. Uno de ellos es el propietario del puesto donde se concentró parte de la investigación.

Los tres cuentan con antecedentes vinculados con robos y delitos contra la propiedad. En la eventual audiencia de formulación de cargos la fiscalía explicará cuál es la teoría y la participación que atribuye a cada uno de los sospechosos para continuar la investigación.

Te puede interesar