La justicia federal está al frente de un trabajo que busca desmantelar una organización ligada al narcotráfico. Ordenaron 13 allanamientos, incluyendo un procedimiento en la cárcel de Senillosa.
A pesar de las distancias, Neuquén y Santa Fe se encuentran ligadas a una misma investigación por los delitos de lavado de activos y narcotráfico. Gendarmería Nacional Argentina se encargó de brindar un detalle del operativo que incluyó 13 allanamientos y que, en el caso de esta provincia, se concentró en la cárcel federal de Senillosa.
El seguimiento de una organización delictiva se inició el pasado mes de abril y está a cargo de la Sección de Investigaciones de Delitos Económicos “Rosario”, junto a la Unidad de Investigaciones Antidrogas “Rosario”. “Con distintas técnicas de reunión de información y análisis patrimonial, lograron obtener información importante y localizar los lugares donde operaba la organización”, resaltaron en forma oficial desde Gendarmería.
El resultado de las pesquisas fue informado al juzgado federal de la ciudad santafecina de Venado Tuerto, que ordenó los allanamientos en Santa Fe y tres complejos penitenciarios.
Los procedimientos se llevaron a cabo en propiedades ubicadas en Venado Tuerto, Murphy y Zavalla.
Mientras tanto, en las cárceles, se concretaron inspecciones en tres celdas de los complejos penitenciarios santafecinos U1 y U6 y en una unidad residencial del Servicio Penitenciario Federal de Senillosa.
Sobre los resultados del trabajo investigativo, resaltaron que fueron secuestrados cuatro vehículos, una suma cercana a los 2,7 millones de pesos, un poco más de 1000 dólares, chequeras, 18 celulares, tres notebooks, CPU, discos duros, una balanza de precisión y máquinas de contar billetes.
Respecto de la labor que se concretó en Senillosa, intervinieron los efectivos de la Unidad de Investigaciones de Delitos Complejos y Procedimientos Judiciales “Neuquén”.
La Fiscalía Federal Descentralizada de Venado Tuerto se encuentra al frente de las distintas acciones y Gendarmería remarcó que “los funcionarios incautaron documentación de interés para la investigación penal en curso, la cual vincularía a la organización con maniobras compatibles con el presunto lavado de activos”.
Además, añadió que “el material secuestrado será analizado por los investigadores a fin de profundizar las líneas de pesquisa y continuar con las actuaciones futuras en diferentes ciudades”.
En cuanto a la tarea que se concentró en celdas de cárceles santafecinas y el Complejo V de Senillosa, no resulta extraño debido a que en los últimos años se desarrollaron varios procedimientos por vinculaciones de presos con bandas que operan en el exterior.
Al igual que en las unidades penales que dependen de provincia, en la cárcel de Senillosa se reiteran requisas preventivas por partes de los integrantes del Servicio Penitenciario Federal. Por ejemplo, en 2024, en la unidad residencial 1 se encontraron varias pastillas de psicofármacos y una bolsa con marihuana. Lo incautado habría sido entregado durante una visita a un interno.
Además del hallazgo de drogas, en otras requisas se han encontrado celulares, cargadores y elementos cortantes como facas.
Días atrás, en el Boletín Oficial, se brindó un detalle pormenorizado del sistema que busca impedir el uso de celulares en las cárceles federales y que se apoya en la ley 24.660, que prohíbe la utilización de los aparatos móviles en las unidades penitenciarias.