Empleadas del bar dieron aviso a la Policía por el escalofriante hallazgo y de inmediato llegó Criminalística. Qué se sabe del caso.
Un hallazgo tan inesperado como macabro alteró el último sábado la rutina en la ciudad de Neuquén. Empleadas del Santorini Coffee Store encontraron en la calle, a la altura de Illia 223, un dedo índice humano atado con un alambre. Hasta el momento nadie sabe cómo llegó hasta allí ni a quién pertenece.
Según confirmó LM Neuquén, el descubrimiento generó un fuerte revuelo entre los trabajadores del bar y quienes estaban en la zona, que de inmediato dieron aviso a la Policía, con una gran preocupación por el macabro hallazgo. Se descarta que el hallazgo fuera en la calle Leloir como trascendió públicamente, sino que fue en la Illia. Lo que debía ser una jornada habitual de trabajo en el bar se transformó en pocos minutos en una escena de desconcierto. La presencia del dedo en la calle, sin ninguna explicación a la vista, desató sorpresa y preocupación entre quienes alcanzaron a verlo.
Tras el llamado, personal de Criminalística llegó al lugar para hacer las tareas periciales. Los peritos tomaron muestras en el sector e incautaron el dedo, que quedó a disposición de la investigación.
Del caso tomó intervención la fiscal Guadalupe Inaudi, que deberá dirigir las primeras medidas para establecer el origen del hallazgo. Por ahora son preguntas sin respuesta y hay varias hipótesis del caso.
El episodio abrió más interrogantes que certezas. Los investigadores intentan determinar a quién pertenece el dedo, en qué circunstancias fue separado de la mano y por qué apareció atado con un alambre en plena vía pública.
Por ahora no trascendió si existe alguna denuncia vinculada al hecho. Tampoco se sabe si alguna persona fue atendida en un centro de salud con una lesión compatible, ni si hay cámaras de seguridad en el sector que hayan registrado el momento en que el dedo quedó en la calle.
El análisis del material incautado será clave para aportar los primeros datos firmes en una causa que, por ahora, se mueve entre el desconcierto y la incertidumbre.
En hallazgos de este tipo, la reconstrucción del recorrido del elemento es central para los investigadores. Establecer de dónde provino, quién pudo haberlo dejado y en qué momento son algunas de las piezas que la Fiscalía deberá reunir para darle sentido a un hecho que, por ahora, no tiene explicación.