Un hombre de Cutral Co que fue investigado por el manejo de un kiosco narco se vio beneficiado por un cambio en la calificación y cumplirá un castigo en suspenso.
A diferencia de la celeridad de los procesos por narcomenudeo en la justicia provincial, en el ámbito federal tardan varios años en resolverse. Uno de los ejemplos es una causa que se inició a fines de 2021 en la ciudad de Cutral Co y se definió recién en las últimas semanas.
La investigación fue ordenada por el juzgado federal de General Roca y se convocó a los efectivos de la División Toxicomanías y Leyes Especiales de la Policía rionegrina. A partir de las sospechas de la existencia de un kiosco narco ubicado sobre calle Calfucurá al 600, en Cutral Co, se avanzó con un allanamiento.
El procedimiento se concretó el 18 de diciembre de 2021 y el resultado fue positivo, con el secuestro de casi 90 gramos de cocaína, una balanza y dinero en efectivo.
Frente al hallazgo de la droga, el sospechoso fue imputado por tenencia de estupefacientes con fines de comercialización.
Sin embargo, como ocurre con otras investigaciones y el paso del tiempo, no se agregaron nuevos elementos probatorios y el Ministerio Público Fiscal (MPF) consideró que el delito enrostrado debía ser modificado. De esta forma, le atribuyó tenencia simple de estupefacientes y solicitó un castigo de dos años de prisión condicional, además de la donación de 300 mil pesos al Polo Integral de Mujeres y Diversidad “Ivana Mayka Rosales”.
El acuerdo propuesto no encontró objeciones de parte de la defensa oficial y, menos, del imputado.
A su turno, el juez unipersonal del Tribunal Oral Federal (TOF) se limitó a homologar el acuerdo y hacer un repaso de las reglas de conducta.
Una situación no muy distinta enfrentó un dealer de San Carlos de Bariloche, que había sido atrapado en 2023 durante un operativo preventivo encabezado por personal de la Comisaría 28. El sospechoso se movilizaba en una moto y tras ser interceptado, se comprobó que no tenía papeles del vehículo. Además, en un morral, encontraron diez ravioles de cocaína.
De forma coincidente con el hombre de Cutral Co, el dealer barilochense enfrentó una causa por venta de drogas.
En el inicio de este mes, el acusado declaró en el juicio y reveló que vendía drogas para costearse el consumo debido a que sufre de adicciones. Destacó que los narcos le pagaban con estupefacientes.
Frente a la confesión del hombre, la fiscalía y la defensa decidieron avanzar en un acuerdo y el acusado fue considerado partícipe secundario del delito de tráfico de estupefacientes.
En cuanto a la pena, se le impusieron dos años de prisión condicional y la donación de 200 mil pesos al hospital de Bariloche.
El juez unipersonal del TOF roquense se encargó de rubricar el acuerdo entre las partes y enumeró las disposiciones que deberá cumplir el condenado durante el plazo de dos años. En cuanto a las reglas de conducta, indicó que deberá someterse al control trimestral de la Dirección de Control y Ejecución Penal y realizar un tratamiento ambulatorio para tratar su consumo de estupefacientes.