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"No estoy viviendo en mi casa": el crudo relato de un veterinario amenazado de muerte

El profesional atendió a un perro y su dueño no quedó conforme con la atención. Recibió mensajes de texto intimidantes y actualmente piensa en mudarse.

El veterinario Luciano Becerro vive una compleja situación tras haber sido amenazado de muerte por un hombre tras un conflicto con la atención médica a su mascota , en la ciudad de Centenario. El problema surgió cuando el profesional acudió a un domicilio en el acceso Jaime de Nevares y atendió al perro del agresor, luego el hombre asistió a la veterinaria con su mascota y exigió que lo atiendan. La confrontación continuó por mensajes de texto, donde el agresor lo amenazó de muerte.

El médico veterinario brindó una entrevista a la FM Red Social 97.9 donde expresó que el episodio le provocó mucho temor y miedo por su integridad física. Aseguró que es la primera vez que sufre una situación así y tras recibir las amenazas, evalúa mudarse de casa.

El hombre exigió atención veterinaria a los gritos desde las 5 am

El hecho comenzó el sábado pasado, cuando un vecino lo alertó de que había un hombre que había estado a los gritos frente a su veterinaria desde las 5.00 am. Al revisar el teléfono del comercio, Becerro encontró llamadas y mensajes de una persona que solicitaba ayuda urgente con su perra.

“Me había llamado un vecino que había una persona desesperada, le pidió que lo dejara pasar porque él me conocía a mí, yo no lo conozco, veo el celu de la vete y hay mensajes que pedía atención y le contesto que abrimos a las 9 y le paso contactos de colegas viendo que por ahí la situación era crítica” expresó Becerro.

amenaza veterinario

La amenaza que recibió el veterinario.

Horas más tarde apareció en la veterinaria

Horas más tarde, cuando inició la atención al público en la veterinaria, el hombre apareció nuevamente con su perra en el local. Becerra tenía cinco turnos pendientes cuando llegó el dueño de la mascota, exaltado exigiendo que atiendan a su mascota.

“Había 5 personas con turno y él entra desesperado. Yo le digo que me espere que no hay problema que estoy atendiendo pero que me espere afuera porque estaba con su perra grande y otras dos personas, entonces estaba llena la veterinaria” indicó el veterinario.

“Cuando le digo esto se brota, se altera y empieza a decir que lo estoy echando, le dije que no era así, que había gente antes, yo cerré la puerta corrediza y hago como que llamaba a la Policía para ver si cambiaba la situación. Ahí las dos personas que estaban con él se lo llevan” agregó Becerro.

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Foto ilustrativa de archivo.

El profesional pensó que el incidente había terminado ahí, ya que en otras oportunidades vivió situaciones similares que solo quedaron en reproches, sin mayores consecuencias. Incluso, señaló que realizó un posgrado en emergencias veterinarias y cuenta con la capacitación para intervenir y evaluar la gravedad de cada caso ante la llegada de una persona con su animal en estado crítico.

Sin embargo, ese mismo sábado recibió un mensaje en el que el hombre señaló que estaba disconforme con la atención y que era una falta de respeto. El veterinario decidió no responder a ese mensaje de WhatsApp para evitar que el conflicto escale.

Una consulta anónima sobre un medicamento

Al día siguiente, un nuevo número le envió un mensaje consultando por una medicación. El mensaje llegó en el contexto de una jornada de guardia veterinaria, debido a esto el veterinario le contestó que no trabajaba, únicamente atendía casos de emergencias por guardia.

Esa misma tarde, una persona se presentó en el consultorio con el mismo planteo, es decir, la consulta sobre el medicamento. Becerro le contestó que no conocía el medicamento y que no puede recetar un fármaco sin revisar al animal previamente.

perros veterinaria

El hombre llegó exaltado a la veterinaria con su perro de gran tamaño.

Horas después, recibió un nuevo mensaje de WhatsApp con una clara amenaza de muerte, en el que decía que la Policía no lo iba a salvar y varios insultos más. El intimidante mensaje señaló que sabía donde vivía y que tenga mucho cuidado porque las fuerzas policiales no lo iban a proteger.

Tras recibir los mensajes amenazantes, radicó la denuncia en la Comisaría Quinta y pidió que la Justicia investigue lo que sucedido. Además, informó en un tono visiblemente afectado, que recibe el acompañamiento de abogados del Colegio Médico Veterinario.

“Ayer fui a trabajar, pero hoy ya no, estoy rememorando esto. No estoy durmiendo en mi casa porque amenazó que sabe donde vivo, no es una pavada, hoy me tuve que ir y no puedo volver porque no me siento seguro” concluyó Becerro.

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