La Corte rechazó los planteos de las defensas de Carlos Enzo Monsalve, Julio Maximiliano Zapata y Ana María Perales. La causa llegó al máximo tribunal después una amenaza escrita en un baño y la repetición del juicio.
La condena a prisión perpetua por el femicidio de Agostina Gisfman quedó firme en la Corte Suprema de Justicia de la Nación, que rechazó los recursos de las defensas de tres de los condenados por el crimen que conmocionó a Neuquén y Río Negro en mayo de 2021.
Los jueces Horacio Rosatti, Carlos Rosenkrantz y Ricardo Lorenzetti declararon inadmisibles los planteos de Carlos Enzo Monsalve, Julio Maximiliano Zapata y Ana María Perales. De esta manera, quedó agotada la última instancia de revisión que habían buscado las defensas y se ratificó la decisión que ya había confirmado el Tribunal Superior de Justicia de Neuquén.
Agustín García, el fiscal jefe que intervino en el caso destacó a LU5 el alcance de la resolución y la interpretó como una ratificación del trabajo realizado durante la investigación y los juicios. "La sentencia confirmó las condenas por un homicidio triplemente agravado: por alevosía, por el concurso premeditado de dos o más personas y por haber sido cometido por hombres contra una mujer en un contexto de violencia de género", dijo.
Desde que el Tribunal Superior de Justicia neuquino rechazó los planteos de las defensas, los condenados comenzaron a cumplir sus penas. Según explicó el fiscal, todos permanecen alojados en unidades de detención.
La investigación reconstruyó una trama que tuvo como punto de partida un conflicto de pareja. Agostina, de 22 años, vivía en Cipolletti y era madre de una niña de tres años. Había conocido a Juan Carlos Monsalve como un cliente de sus servicios sexuales a través de Gustavo Alejandro Chianese, quien había sido contactado para organizar un encuentro con la joven.
Después de ese encuentro, Monsalve tuvo un conflicto con su esposa, Ana María Perales, quien había visto una fotografía de su marido junto a Agostina. La investigación a cargo de la fiscal del caso, Eugenia Titanti del Ministerio Público Fiscal que fue acreditada durante el juicio, la mujer comenzó a exigirle a Monsalve que asesinara a la joven y le advirtió que, si no lo hacía, lo dejaría.
El 11 de mayo de 2021, Perales abandonó la vivienda familiar. Tres días después, el 14 de mayo, el plan criminal se concretó.
Juan Carlos Monsalve pasó a buscar a Agostina en una camioneta Chevrolet Tracker alquilada. El encuentro había sido coordinado previamente por Chianese y se pactó en la rotonda de la Ruta Nacional 151 y la avenida Circunvalación Illia, en Cipolletti.
Desde allí, la trasladó hacia un sector de la meseta de Centenario. En la zona de las calles Juan Domingo Perón y José Brillo, cerca del basural, llegaron otros dos hombres: Julio Maximiliano Zapata y Carlos Enzo Monsalve, sobrino de Juan Carlos, quien tenía una condena por estafas al PAMI por 126 millones de pesos.
En ese lugar, Agostina fue asesinada a puñaladas que le provocaron un shock hemorrágico. Después, los atacantes prendieron fuego su cuerpo y se retiraron. El cadáver calcinado fue encontrado al día siguiente por una persona que circulaba por el sector.
Para la Fiscalía, la elección de un lugar despoblado, las condiciones en las que fue atacada y la superioridad numérica de los agresores fueron elementos centrales para acreditar la alevosía: la víctima quedó en una situación de indefensión que le impedía pedir auxilio o defenderse.
El camino hasta las condenas definitivas tuvo un episodio que obligó a repetir el debate oral. El primer juicio por jurados fue anulado después de que apareciera una inscripción amenazante en uno de los espejos de los baños del edificio judicial, en el momento en que el jurado había pasado a deliberar. El mensaje decía: «Voten bien».
De acuerdo a fuentes judiciales, pudieron determinar que un miembro del jurado popular fue el autor de la amenaza y luego él mismo fingió haberla encontrado y se lo contó al resto del jurado.
La aparición de esa amenaza generó un problema que afectó la validez del proceso y llevó a la anulación del juicio. La causa debió volver a debate para que la responsabilidad penal de los acusados fuera determinada en un nuevo juicio por jurados.
El segundo juicio se realizó en octubre de 2022. En esa oportunidad, el jurado popular declaró culpables a los cinco acusados, aunque las responsabilidades penales y las penas fueron diferentes.
Antes de que el caso llegara a la Corte Suprema de la Nación, las defensas intentaron revertir las sentencias ante la Justicia neuquina.
La Sala Penal del Tribunal Superior de Justicia confirmó las condenas después de analizar los planteos contra la decisión del Tribunal de Impugnación. Los vocales Alfredo Elosu Larumbe y Evaldo Darío Moya, junto con el secretario Andrés Triemstra, consideraron que el jurado popular había contado con pruebas suficientes para superar la duda razonable y emitir los veredictos de culpabilidad.
Tras ese rechazo, las defensas de Carlos Enzo Monsalve, Ana María Perales y Julio Maximiliano Zapata acudieron a la Corte Suprema de Justicia de la Nación.
El máximo tribunal nacional declaró inadmisibles los recursos de queja. La decisión no implicó un nuevo juicio sobre los hechos, sino el rechazo de los planteos por no reunir los requisitos para ser tratados por la Corte.
Con esa resolución, las condenas quedaron firmes y se agotaron las vías recursivas que habían intentado los condenados.
Para la Fiscalía, el fallo representa la ratificación definitiva de lo actuado durante la investigación y los dos juicios. Para la causa por el femicidio de Agostina Gisfman, significa el cierre de la discusión judicial sobre la responsabilidad penal de los condenados y las penas impuestas por el crimen cometido el 14 de mayo de 2021.