La madre del joven asesinado aseguró que las amenazas y agresiones continuaron después del homicidio. Denunció un ataque con una bomba molotov de madrugada.
La violencia no terminó con el asesinato de Francisco. A dos meses del crimen ocurrido en el barrio Confluencia de Neuquén, su familia asegura que sigue siendo blanco de amenazas y ataques y que durante la madrugada del lunes una persona intentó incendiar su vivienda al arrojar una bomba molotov.
Viviana Maripán, madre del joven, relató que desde la muerte de su hijo los episodios de hostigamiento se repiten con frecuencia y aseguró que hubo disparos contra la casa, piedrazos, persecuciones y amenazas hacia distintos integrantes de su familia.
Francisco fue asesinado el 19 de junio, cuando fue baleado frente a su vivienda, en inmediaciones de las calles Lago Huechulafquen y Monte Hermoso. Según había relatado anteriormente su madre, el conflicto que terminó desembocando en el crimen se remontaría a varios años atrás y ya había motivado distintas denuncias.
El episodio más grave de los últimos días ocurrió este lunes, pasadas las 2 de la madrugada. De acuerdo con el relato de Viviana y registros de cámaras de seguridad, una persona se acercó hasta las inmediaciones de la vivienda y arrojó un elemento incendiario.
La mujer aseguró que posteriormente también se escucharon disparos y advirtió que teme que la escalada de violencia termine con otro hecho todavía más grave. “¿Qué están esperando? ¿A que me prendan fuego la casa?”, cuestionó al reclamar medidas concretas de protección para ella y el resto de su familia, en diálogo con LU5.
Explicó que vive junto a familiares, entre ellos mujeres y una nieta, y sostuvo que desde hace tiempo entrega videos, nombres y otros datos a las autoridades para identificar a quienes, según denuncia, participan de los ataques.
Viviana aseguró que el ataque incendiario no fue un hecho aislado. Según contó, desde julio se registraron nuevos episodios de violencia contra la propiedad y contra familiares que circulan por el barrio.
Entre otras situaciones, señaló que la vivienda fue atacada a tiros y con piedras en reiteradas oportunidades. También afirmó que días atrás uno de sus hermanos fue interceptado cuando regresaba de trabajar y tuvo que escapar luego de que comenzaran a arrojarle piedras.
La mujer responsabilizó por estos hechos a familiares del adolescente investigado por el asesinato de Francisco, aunque esas acusaciones forman parte de su denuncia y deberán ser determinadas por la investigación judicial.
Respecto de la investigación por el homicidio de su hijo, Viviana indicó que uno de los jóvenes involucrados es menor de edad y permanece alojado en la vivienda de un familiar mientras continúa el proceso judicial. La madre aseguró, sin embargo, que pese a esa medida sigue intentando contactar a sus hijas a través de redes sociales.
Según explicó, recibieron solicitudes a través de TikTok y Facebook, aunque ninguna de sus hijas las aceptó. La familia considera esos contactos una nueva forma de hostigamiento y pidió que se evalúen restricciones más estrictas en el uso de teléfonos celulares y redes sociales.
Viviana señaló que la situación ya fue comunicada tanto al fiscal como a los abogados que intervienen en el caso.
Otro de los cuestionamientos de la familia está relacionado con las medidas de seguridad dispuestas alrededor de la vivienda. Viviana contó que mantuvo una reunión con el ministro de Seguridad de Neuquén, Matías Nicolini, a raíz de los reiterados episodios. A partir de ese encuentro, según explicó, se dispuso presencia policial en la zona.
Sin embargo, sostuvo que el móvil asignado permanece a una distancia considerable de su domicilio y que, cuando se producen incidentes, en varias oportunidades debe comunicarse con la Comisaría 19 para solicitar asistencia.
También afirmó que durante un período tuvo recorridas periódicas en las que personal policial pasaba aproximadamente cada hora y dejaba constancia de la situación en una planilla, pero aseguró que esa modalidad posteriormente fue suspendida.
Según contó, una vez finalizados esos controles, aumentaron nuevamente los ataques y amenazas.
La madre de Francisco también describió un incidente ocurrido el 12 de agosto, cuando un vecino que mantiene relación con integrantes de su familia habría sido atacado.
Viviana aseguró que pidió la intervención policial, pero cuestionó el procedimiento posterior y afirmó que ella y sus familiares terminaron enfrentados con los efectivos que llegaron al sector.
La mujer manifestó su malestar porque, según su versión, en lugar de recibir protección, fueron obligados a ingresar a su vivienda mientras continuaban los insultos y provocaciones desde otro sector de la calle.
El episodio también quedó registrado parcialmente en videos que ahora forman parte de los elementos con los que la familia busca respaldar sus reclamos.
Viviana sostuvo que desde hace años realiza denuncias por el conflicto y reclamó que la Justicia adopte medidas antes de que ocurra una nueva tragedia. Según recordó, ya desde 2022 la familia había advertido sobre episodios de amenazas y violencia en el barrio. Aseguró que tanto ella como su hijo buscaban una intervención que permitiera terminar con el enfrentamiento antes del crimen ocurrido en junio.
Ahora, después del intento de incendio, pidió una respuesta urgente de fiscales y autoridades de seguridad. “Yo todo lo que esté pasando lo voy a hacer público”, afirmó, y remarcó que continuará realizando denuncias cada vez que se registre un nuevo ataque.
Mientras avanza la investigación por el asesinato de Francisco, la familia reclama que también se investiguen los episodios posteriores y que se refuercen las medidas de protección en torno a la vivienda de barrio Confluencia.