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Por finde se vende un piso de 7 mil dosis de cocaína

Son unos $3,5 millones, según estiman las fuerzas de seguridad.

Guillermo Elia

policiales@lmneuquen.com.ar

El narcomenudeo no da tregua en Neuquén. Por fin de semana mueve un mínimo de 3,5 millones de pesos en la venta de unas 7000 dosis de cocaína, de acuerdo con las estimaciones que hacen las fuerzas de seguridad local y nacional.

“Esto es sobre lo que se puede secuestrar, que es lo que se blanquea. Todo el resto que se trafica es en la clandestinidad y, como no lo vemos, es incalculable”, aclaró una fuente de la policía local, dato que ratificaron desde la Federal.

Para darse una idea, los kioscos que funcionaban en red en Valentina Sur y que fueron desbaratados el viernes a la tarde por la División Antidrogas de la Policía Federal de Cipolletti movían por día unas 1500 dosis promedio, y los fines de semana la venta trepaba a las 6000 dosis.

drogas
En los procedimientos realizados secuestraron dinero y cientos de dosis de cocaína, y hasta se encontró un sistema de monitoreo en un búnker narco.

A esa ecuación hay que sumarle la docena de kioscos narco allanados por la Dirección Antinarcóticos de la Policía neuquina que por fin de semana comercializaban entre 200 y 300 dosis promedio.

Todas esas dosis, unas 7000 en promedio, son las que se han podido blanquear sobre kioscos a los que se les detectó la actividad y que se allanó. Pero hay muchos locales que siguen operando en la clandestinidad y varios que están bajo investigación, por lo que la cantidad de droga, principalmente de cocaína, que se comercializa sólo en Neuquén es incalculable.

Existe una estimación que hacen los organismo que luchan contra el narcotráfico que dan cuenta de que se secuestra menos del 10 por ciento de la droga que se consume. Esto pone en evidencia que en Neuquén tenemos una problemática más que importante.

500 pesos es el valor promedio de la dosis de cocaína, que es menos de un gramo.

Reconversión productiva

El 16 de abril, LMN publicó un informe en el que se daba cuenta de la reconversión que habían tenido los narcos locales, que ahora venden más cocaína que marihuana, con el respectivo impacto que significa en los consumidores, que también cruzan la frontera de una droga a otra.

polcias
En los procedimientos realizados secuestraron dinero y cientos de dosis de cocaína, y hasta se encontró un sistema de monitoreo en un búnker narco.

El cambio tiene que ver con factores externos. La mayoría de los narcos neuquinos, que son grupos familiares, vivían de la venta de marihuana ya que la ruta de dicha droga a Chile atravesaba la provincia hasta la frontera. En ese recorrido quedaba parte de la marihuana para abastecer los kioscos locales que proliferaron entre 2011 y 2015. Desde que asumió el nuevo gobierno nacional, se lleva adelante una fuerte batalla contra la actividad narco en la frontera norte, y por semana se dan dos o tres golpes al tráfico de marihuana paraguaya.

Antinarcóticos de la policía neuquina en acción en Winter y Libertad.
Antinarcóticos de la policía neuquina en acción en Winter y Libertad.

Al no llegar con facilidad la droga a la región, la reconversión fue obligada. Esto generó que algunas familias que viven de este negocio se dedicaran a cultivar y a hacer todo el proceso de secado y prensado para disponer de la droga.

Hubo otros que se pasaron a la comercialización de cocaína, que requiere de una inversión inicial importante pero con el estiramiento logran obtener un retorno que supera entre tres y cinco veces el dinero invertido.

La caída de la fortaleza narco

La fortaleza narco de los Garrido, ubicada en Winter y Libertad del barrio Belgrano, finalmente fue flanqueada. Si bien se logró secuestrar cocaína y marihuana, los pesquisas consideran que había mucho más pero todas las medidas de seguridad que tuvieron que sortear les dieron tiempo a los narcos para deshacerse de la droga.

Antinarcóticos de la policía neuquina en acción en Winter y Libertad.
Antinarcóticos de la policía neuquina en acción en Winter y Libertad.

Durante un mes, efectivos de civil de la Dirección de Antinarcóticos realizaron tareas de inteligencia, bajo la supervisión del fiscal federal José María Darquier. Se filmó y fotografió la venta de droga bajo la modalidad de pasamano. Pasadas las 19 del viernes, una veintena de policías rodeó la cuadra y se dispusieron a ingresar, pero sobre la marcha descubrieron que la casa era un verdadero búnker.

Paredones de tres metros, ventanas pertrechadas con rejas diamantadas, un portón de chapa dura con tres cerraduras internas y cuatro perros bravos: dos dogos argentinos y dos pitbulls.

El primer gran escollo fue el portón. El brechero, el efectivo policial que realiza el avance sobre las aberturas para ingresar, debió cortar el portón para poder abrir las cerraduras. Todo esto llevó a que los narcos ganaran tiempo.

No bien se sorteó el portón los perros se abalanzaron, por lo que hubo que controlar a los animales para seguir adelante con el allanamiento que seguía dándole tiempo a los narcos para hacer desaparecer la droga. En el interior de la fortaleza descubrieron que tenía un sistema de cámaras monitoreados con cámaras que cubrían la actividad de calles Winter y Libertad. En total secuestraron 50 dosis de cocaína, 100 de marihuana, 53 mil pesos, 6 notebooks, 2 Play Station y un auto de alta gama. Todo esto se recibía a cambio de la droga o se compró con el dinero de la venta.

cámaras de seguridad
En los procedimientos realizados secuestraron dinero y cientos de dosis de cocaína, y hasta se encontró un sistema de monitoreo en un búnker narco.

El nuevo truco para estirar la droga: le ponen Muelita

El kilo de cocaína en la región se estima que se comercializa entre los 150 mil pesos y los 200 mil entre distribuidores. Después, se estira y abastece como mínimo una veintena de kioscos de acuerdo a las dinámicas narco que han detectado la Justicia y las fuerzas de seguridad en la región.

El estiramiento siempre fue clave para el negocio de la cocaína.

Para ello le agregan bicarbonato de sodio, analgésicos y psicotrópicos, principalmente. Pero los que consumen y conocen bien la cocaína prueban la sustancia con la lengua, el efecto casi inmediato es el adormecimiento de la lengua. Si esto no sucede, detectan que la cocaína no es de calidad.

Para salvar este escollo, los narcos han comenzado desde hace un tiempo a estirar la droga con anestésicos locales de uso odontológico, tales como la benzocaína; el producto más conocido es Muelita. Esto permite que produzca el efecto de adormecimiento de la lengua al probar la droga. De esta forma se logra vender cocaína de una pureza de un 20 a un 30 por ciento a un valor mayor.

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