Llevaba días pidiendo que lo atiendan en la sede de calle Viamonte, en pleno centro, porteño. Y al no obtener respuestas, encontró una forma original de hacerse notar y llamar la atención para que respondan de una buena vez a su inquietud. Se trata del vicepresidente de Sarmiento de Chaco, equipo que perdió una final polémica con Estudiantes de Río Cuarto, que finalmente se quedó con el ascenso a la B Nacional.
La sospecha quedó instalada por el audio en el que el jugador Juan Tejera hablaba de arreglos arbitrales. A raíz de esto, el vicepresidente del club, Gerardo Escobar, se encadenó en la puerta de la AFA en protesta por los fallos de los jueces que a su juicio favorecieron al conjunto cordobés. "Nos robaron la ilusión", dijo el dirigente.
El pedido es que se investigue al club y se otorgue una respuesta oficial ante lo expresado por Juan Tejera. "Los que quieran pueden traer agua y comida", dijo Escobar en una imagen bizarra pero también de un dirigente del interior que se sintió estafado y está en su derecho a mover cielo y tierra para defender los intereses del club al que representa.
"El Tribunal tiene que tomar cartas en el asunto. Las declaraciones del jugador son inéditas y desataron una serie de cuestionamientos en todas las divisiones del fútbol argentino. Uno le pone el cuerpo a estas cosas y sabe que a lo mejor no hay una solución en cinco minutos. Estaré acá el tiempo que sea necesario. Que Mauricio Macri meta mano en el asunto", añadió. Continuará…