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Por Sofía Sandoval
ssandoval@lmneuquen.com.ar
Con sus camisetas, unos cien remadores lograron teñir de rosa las aguas de Limay para luchar contra el cáncer de mama, en la segunda Regata Rosa organizada por el grupo de sobrevivientes Rosa Fénix. El objetivo fue insistir en la importancia de la detección precoz para salvar vidas.
La jornada, que fue auspiciada por la Fundación Médica de Río Negro y Neuquén, la Clínica de Imágenes y el Centro Oncológico Integral (COI), fue también la oportunidad para inaugurar el bote dragón, una gran embarcación que alberga a 20 remadores y que Rosa Fénix usa para sus entrenamientos semanales.
Zenón Beguelín, Jefe del Servicio de Oncología del COI, explicó que la actividad es beneficiosa para mejorar el drenaje linfático que se ve afectado por las operaciones de cáncer de mama y aclaró que es necesario mantener la actitud positiva que tienen las remadoras de la agrupación. Tanto él como otros profesionales de la salud que trabajan en la temática se animaron a remar para hacer un aporte a la prevención de este tipo de cáncer.
A las chicas de Rosa Fénix se sumaron también las remadoras de Dragones Rosas de La Plata y de Amazonas, de Córdoba. Aunque algunas se atemorizaron con las correntadas del río, otras se animaron a remar con una sobreviviente local como timonel.
Mabel Tosso, referente de Rosa Fénix, invitó a todas las sobrevivientes a sumarse a la actividad de remo todos los sábados en la laguna de China Muerta.
El bote dragón de la asociación Rosa Fénix despertó en el río Limay
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