A pesar de la suba constante de los precios, la demanda de carne se mantiene estable en las carnicerías del oeste neuquino. Allí, se vende más el asado con hueso y otros cortes para la parrilla, que también son los más costosos, mientras que los cortes de olla, que son más económicos, casi no se venden.
Juan Maldonado, dueño de una carnicería cerca del Círculo Policial, dijo en una entrevista con LU5 que sigue vendiendo la misma cantidad en los últimos ocho meses, desde que abrió su nueva sucursal. "Tengo una clientela fija, ya de hace años", dijo y agregó que vende unos 10 kilos semanales de carne. "Se vende la misma cantidad y las dos primeras semanas de cobro se vende más", agregó.
En el último mes, la carne aumentó un 22%, y el precio del asado con hueso se fue a 1700 pesos por kilos, mientras que el matambre y el vacía salen 1600 pesos. "La gente lleva más el asado con hueso, nadie se priva del asado de fin de semana", aclaró.
Por otro lado, agregó que los cortes para la cacerola, como el puchero, son los más difíciles de vender. "Vendemos un puchero a 490 el kilo y muchas veces no lo podemos vender y lo terminamos regalando a los comedores; cuando nadie se los lleva, lo regalamos para las mascotas o los deshuesamos para hacer chorizos", explicó.
Aunque cuentan con cortes económicos para resolver comidas con poco dinero, aclaró que estos son los productos demandados. "Vendemos el hígado a 100 pesos el kilo y no lo podemos vender, es bueno para zafar una comida con morrón y ajo", sostuvo.
Las pulpas tienen costos que van de los 1400 pesos, para la cuadrada, la bola de lomo y la paleta, hasta los 1700, para la nalga, el peceto, el lomo el cuadril. "Lo más caro es el bife de chorizo que lo hacemos a pedido y sale dos mil pesos", aclaró.
Por los altos costos de las verduras, son muchos los que prefieren el asado o las milanesas, porque los pucheros exigen de la compra de muchas verduras. "También está en la mente de cada argentino, que se tienen que comer un asado cada fin de semana", sostuvo.
Por otro lado, agregó que bajó la venta de pollo pero se mantiene en alza la demanda de la carne de cerdo, que sigue con precios más económicos que la carne vacuna. "La gente se está cansado de pollo pero sí el cerdo, hoy se vende mucha bondiola y costeleta; vale 1200 un kilo de costeleta de novillo y de cerdo vale 800 pesos", expresó.