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Un año de la Ley de IVE: hay un 36% más de abortos en el sistema público de salud

El acceso al aborto está garantizado en los hospitales de Neuquén. Aseguran que el incremento se debe a la mayor difusión y al aumento de situaciones de violencia durante la pandemia.

Al cumplirse un año de la sanción de la Ley 27.610 de Interrupción Voluntaria del Embarazo (IVE), los abortos en el sistema público de salud aumentaron un 36% en Neuquén. El hospital Heller y el Castro Rendón son los que más atienden, mientras que en el sector privado hay grandes resistencias.

Según los datos oficiales del Ministerio de Salud de Neuquén, entre el 1 de enero y el 30 de noviembre del 2021 se garantizaron 1343 prácticas en toda la provincia. Es notable el incremento con respecto al 2020, cuando fueron 984, y abismal la diferencia con 2019, cuando en el sistema público se realizaron 422 interrupciones legales. Esto representa un aumento de más del 200% en dos años.

Antes de la sanción de la Ley de IVE, el 30 de diciembre de 2020, en Neuquén estaban garantizadas las interrupciones legales del embarazo (ILE), es decir, aquellas enmarcadas en las causales de violación o riesgo de salud sin límite gestacional. Actualmente, la ley permite acceder a un aborto hasta las 14 semanas sin necesidad de tener causal.

El incremento de las prácticas no parece responder a una única variable. Por empezar, hay que tener en cuenta que en los años previos a la sanción de la Ley, hubo abortos que se realizaron en condiciones inseguras y otros, aunque de forma segura, por fuera del sistema de salud y no están contabilizados en cifras oficiales.

En tanto, la aprobación de la Ley se dio en un particular contexto, en medio de la pandemia de coronavirus y con un sistema de salud resentido que, aún así, garantizó el acceso.

“Al aprobarse la Ley y al difundirse la información de que se puede acceder a la IVE, eso hizo que las personas se acerquen mucho más al hospital, sabiendo que era posible, otras con dudas, pero lo que hizo fue aumentar el acercamiento con más certezas de que es legal y que en el Heller se puede acceder fácilmente a esta práctica”, señaló Katerina Milone, tocoginecóloga del Hospital Heller e integrante del equipo IVE-ILE del hospital.

Por su parte, para la referente del programa de Salud Sexual y Reproductiva del Ministerio de Salud, Soledad Soberón, el incremento en 2020 con respecto al 2019 tuvo que ver con el aislamiento y el aumento de situaciones de violencia y embarazos no deseados. "Como interpretación, el contexto de aislamiento viene asociado a la violencia y a embarazos no intencionales, pero de todas maneras se pudo dar respuesta a estas solicitudes", sostuvo.

En este sentido, la funcionaria marcó que previo a la sanción de la Ley, las prácticas se garantizaban bajo la causal de salud. "No acuerdo con la interpretación de que con la aprobación de la ley, las personas decidan hacerlo. Esto siempre sucedió. Quizás ahora está socialmente más aceptado y tiene un marco legal, pero no es que no lo tuviera antes", argumentó Soberón. Además, dijo que la causa del incremento se podrá analizar de mejor forma con el devenir de los próximos años y por fuera del contexto pandémico.

"El cambio más notorio es el paso de la informalidad a la formalidad. Por ahí antes había pacientes que por miedo o desconocimiento recurrían a otros lugares y a partir de la aprobación esas pacientes empezaron a recurrir a los efectores de salud. No creo que haya un aumento absoluto de interrupciones sino que hay un aumento relativo, por el paso a la formalidad", afirmó, por su lado, el ginecólogo Esteban Colón, quien trabaja en el hospital Castro Rendón.

El médico coincidió en que actualmente "hay menos tabú" para hablar sobre el tema y "la paciente consulta con más soltura y menos miedo".

En el Heller aumentó un 75%

En el hospital Heller se advirtió un incremento del 75% de las prácticas: en 2020 se realizaron 200 y en 2021 fueron 350. Del total de las realizadas este año, el 15% fueron en adolescentes menores de 19 años.

“De estas 350 solo hubo tres complicaciones que fueron de resolución sencilla que se resolvieron con prácticas de baja complejidad. Eso es acorde a lo que establece la bibliografía, que las complicaciones graves por aborto son de menos del 1%”, señaló Milone.

Además, indicó que hubo 26 niñas menores de 16 años que accedieron a una interrupción voluntaria. En este sentido, resaltó el dato ya que “en este rango etario, las complicaciones relacionadas con parto y puerperio son la segunda causa de muerte” y señaló que las más jóvenes “tienen cuatro veces más riesgo de morir que una mujer adulta a causa del embarazo”.

En el sector privado casi no se garantiza

“El grupo de profesionales que garantiza el acceso (al aborto) en el sector privado es muy acotado”, reconoció Soledad Soberón, referente del programa de Salud Sexual y Reproductiva del Ministerio de Salud de Neuquén. La funcionaria aseguró que tras la aprobación de la Ley 27.610 de Interrupción Voluntaria del Embarazo (IVE) “hubo una gran recepción de solicitudes de objeción de conciencia por parte de profesionales del privado”.

De esta forma, el sistema público de salud es el que recepciona casi la totalidad de los pedidos para acceder a una IVE o ILE. Si la paciente tiene obra social o prepaga, se hace la orden médica para que el medicamento (misoprostol) se cubra al 100%, tal como indica la ley.

En el mismo sentido se expresó Esteban Colón, ginecólogo del Hospital Castro Rendón, quien marcó que a la hora de la atención "no se hace distinción si la paciente tiene o no cobertura social", pero sí se tiene en cuenta a la hora de cubrir la medicación. "Como tenemos un stock que es provisto por Provincia y por Nación, lo prudente es cuidarlo para las pacientes que no tienen obra social", aseguró. En esos casos, se le pide a la paciente que adquiera la medicación en la farmacia, que debe tener la cobertura correspondiente.

Al respecto, Soberón explicó: “Trabajamos muy bien con la superintendencia de salud respecto al acceso a la medicación y a la cobertura tal como lo establece la ley. Las situaciones que nos han llegado las vamos resolviendo en el día. La cobertura es al 100% y va con receta archivada. Algunas necesitan auditoría porque es una política de la prepaga, pero la cobertura tiene que ser al 100%”, explicó Soberón.

En tanto, la tocoginecóloga del hospital Heller, Katerina Milone, coincidió en que "recibimos muchas usuarias con obra social, del ISSN o prepagas, que por difusión y facilidad de acceso en el hospital, es el primer lugar donde consultan".

"No es tan fácil en el sistema privado acceder a una IVE porque no hay mucha información disponible de los profesionales, no todas las obras sociales cubren de la misma forma la medicación, no todas están cumpliendo la ley. Entonces, en el sistema privado vemos que muchas personas no saben cómo acceder, reciben información errónea y por eso van al hospital", aseguró.

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