Neuquén.- En Jugos del Sur SA, una de las empresas líderes en exportación de jugo concentrado de la Patagonia, ya no saben qué hacer. La compañía lleva un año paralizada y en concurso de acreedores, y a los empleados les pagan salarios recortados y cada tanto.
“A veces nos dan cinco mil pesos, la gente se va y ni siquiera por retiro voluntario, sino del cansancio. Están dadas todas las condiciones para que esto produzca, pero la empresa tiene muchas deudas”, aseguró Oscar Vallejos a LM Neuquén, un vocero de los trabajadores y profesionales.
La empresa se instaló en 1984 en los alrededores del Casco Viejo de Centenario, muy cerca del cementerio municipal. Funciona como una industria necesaria para los productores que no pueden exportar por mala calidad de manzanas y llevan la fruta a la juguera.
No sólo los operarios de la planta van a cumplir horario sin tareas, sino también parte de los profesionales y la línea intermedia gerencial. Hasta hace unos días, unas 30 personas estaban fuera de los portones y quemaron cubiertas a modo de protesta.
En total hay unos 45 empleados de los 80 que había antes de 2017 cuando se frenó la molienda de manzanas, que llegó a niveles muy bajos. El año pasado, aseguraron los empleados, sólo trabajaron durante marzo y abril, después de la cosecha de manzanas.
Según explicó Vallejo, el Sindicato Único de los Trabajadores de Aguas y Gaseosas de Neuquén (Sutiaga) nunca se acercó para interiorizarse de la situación. Tienen reuniones esporádicas con la Subsecretaría de Trabajo, pero nadie les resuelve la situación laboral.
“El gremio tuvo una muy mala forma de actuar en este conflicto”, dijo el vocero, que lleva 31 años trabajando en la empresa.
La firma pertenece a un matrimonio de Buenos Aires, Francisco Prado y Juana Rosa Martí, que tiene las acciones mayoritarias. Además de la empresa en Centenario, también están ligadas la jugueras Sower SA, Jugos de Cuyo SA (Mendoza) y Jugos Conesa SA (Río Negro). Todas tienen deudas con los proveedores.