Forma parte del sistema oficial de señalización vial establecido por Vialidad Nacional y está vigente en las rutas argentinas.
En las rutas y autopistas y de Argentina hay señales de tránsito que muchas veces pasan desapercibidas porque los conductores ya están acostumbrados a verlas todos los días. Sin embargo, algunas cumplen una función clave para evitar maniobras bruscas y reducir el riesgo de accidentes, especialmente cuando cambia el límite de velocidad permitido y esta señal es clave para este tema.
Una de ellas es la señal rectangular de fondo blanco que muestra un número dentro de un círculo rojo y, debajo, una flecha negra inclinada. Aunque a simple vista parece similar a un cartel tradicional de velocidad máxima, en realidad tiene un significado diferente y está pensada para advertir al conductor con anticipación.
Según el Manual de Señalamiento Vertical de Vialidad Nacional, esta señal se denomina “Señal Preventiva de Proximidad de Límite de Velocidad con flecha adosada ” y su función es indicar que más adelante comenzará a regir una nueva velocidad máxima obligatoria.
La señal mencionada combina dos elementos muy conocidos del tránsito:
La diferencia con el clásico cartel circular de velocidad es que este modelo funciona como advertencia previa. Es decir, no obliga inmediatamente a reducir la velocidad en el punto exacto donde está colocado, sino que informa que unos metros más adelante comenzará el nuevo límite.
Por ejemplo, si aparece el número “60”, significa que el conductor deberá prepararse para circular a un máximo de 60 km/h cuando llegue al sector indicado por la flecha. Este tipo de cartelería suele verse en:
La función principal de esta señal es evitar frenadas repentinas. Cuando el conductor recibe la advertencia con anticipación, tiene tiempo suficiente para desacelerar de manera progresiva y segura. Esto ayuda a reducir situaciones peligrosas como:
Además, respetar estas señales mejora la fluidez del tránsito, contribuye a la Seguridad Vial y permite que todos los vehículos adapten su velocidad de forma ordenada. En muchos casos, la reducción de velocidad anticipa zonas donde aumenta el riesgo vial por cuestiones de infraestructura, circulación peatonal o visibilidad reducida.
El detalle clave para diferenciarla está en el formato rectangular y en la flecha negra ubicada debajo del número. La señal circular clásica de límite de velocidad marca una obligación inmediata. En cambio, esta variante preventiva funciona como un aviso previo.
También suele instalarse antes del cartel definitivo de velocidad máxima, que es el que finalmente establece la obligación legal en el punto exacto donde comienza la restricción.
El Manual de Señalamiento Vertical de Vialidad Nacional establece incluso medidas específicas para este tipo de carteles, que pueden variar según el tipo de camino y la velocidad de circulación de la zona. Por eso existen versiones más grandes para rutas y autopistas, donde el conductor necesita ver la información desde más distancia.