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Buscarán la absolución para el parricida de Zapala

A poco más del año del crimen de Osvaldo Jara, su hijo mayor enfrentará un juicio acusado de asesinarlo. La fiscalía buscará condenarlo por homicidio y la defensa, su absolución.

El 26 de enero de 2020, la comunidad de Zapala y la provincia entera se estremecía ante la noticia de un parricidio atroz en esa localidad. Dos hermanos habían asesinado y decapitado a su padre. Pero con el correr de las horas, el acompañamiento de la sociedad local hacia los sospechosos se hizo notar, tanto que afuera de tribunales donde fueron acusados, pedían por su liberación. A los meses, el más chico fue sobreseído y ahora, la defensa del mayor, quien está en libertad, buscará que en el juicio, se logre el mismo resultado para su hermano.

En una entrevista con LM Neuquén, el defensor de Fernando Jara, de 28 años y único acusado por el crimen de su padre Osvaldo Jara en plena calle del barrio Zona II de Zapala, adelantó que el equipo defensor pedirá la absolución del joven. "Obviamente entendemos que a partir de las condiciones de vida de él y las condiciones psicológicas y psíquicas al momento del hecho se vio imposibilitado de actuar de otra manera distinta a cómo lo hizo", sostuvo Gustavo Lucero, quien ejercerá la defensa técnica del acusado junto a las letradas Daniela Ossa y Silvina Fernández Mendaña. Incluso adelantó que el hará los alegatos de apertura y las abogadas, el de clausura.

Precisamente, el debate que tendrá lugar del 10 al 12 de febrero próximo en el Club Unión de Zapala ante un tribunal técnico se centrará en la vida del acusado, la violencia sufrida y la violencia desplegada al momento del hecho. Para ello, se espera que declaren 30 testigos, entre familiares del acusado y víctima, profesionales médicos, efectivos policiales y funcionarios del Juzgado de Familia, donde estaba registrados los antecedentes de violencia intrafamiliar.

A fines de diciembre se establecieron los protocolos de realización del juicio, donde se fijó que intervendrán la jueza Carolina González de manera presencial y los jueves Diego Chavarría Ruiz y Bibiana Ojeda, de manera virtual a través de una videoconferencia, como se vienen realizando las distintas audiencias en toda la provincia desde la declaración de la emergencia sanitaria en el marco de la pandemia de Covid-19. "Será un un gimnasio techado grande, donde cada dos horas se dispondrá el retiro de todos los presentes para ventilar y desinfectar el lugar", indicó Lucero.

Consultado sobre la modalidad adoptada para el juicio, el abogado defensor confió que "no es el mejor formato" porque "la inmediatez en la comunicación entre los jueces, estando uno presente y otros virtual; y porque la comunicación no verbal que se vive en un juicio no es lo mismo apreciarla en vivo que a través de una cámara fija".

Se evitó el juicio por jurados

Por otro lado, ante la gravedad del hecho, en una primera instancia, tanto Fernando como Matías Jara (quien después fue sobreseído) fueron acusados por el delito de homicidio agravado por el vínculo, que prevé una pena de prisión perpetua y, por ende, la realización de un juicio ante un jurado popular.

Sin embargo, con el correr de la investigación y la causa, al momento del control de acusación, la fiscalía, a cargo de la fiscal jefe Sandra González Taboada y el fiscal del caso Marcelo Jofré, solicitó que Fernando sea juzgado por el delito de homicidio agravado por el vínculo, pero atenuado por circunstancias extraordinarias y la intervención de un jurado técnico, lo que achicó la brecha de la expectativa de pena a menos de 15 años.

"Esto fue planteado por la vida y la situación de violencia que sufrió Fernando, lo que fija como mínimo 8 años de prisión, lo que para nosotros es grave, ya que vamos con una hipótesis totalmente extrema y opuesta, vamos por la absolución", explicó Lucero.

"Recuperaron la vida familiar"

A poco más de un año de aquel trágico día, la familia logró de a poco volver a tener una vida "normal". "Lo que uno siempre desea es regresar a casa para estar tranquilo, pero en ellos era al revés. Trataban de no estar en la casa, hacer actividades afuera, pero tampoco querían dejar sola a su madre con su padre", expresó el defensor Lucero, sobre la vida familiar de los Jara, quien hoy volvieron a convivir todos bajo el mismo techo.

Cabe recordar que el crimen ocurrió la madrugada del domingo 26 de enero de 2020, cuando Osvaldo llegó en estado de ebriedad a la vivienda, amenazó de muerte a sus hijos e intentó agredirlos. Los dos hermanos corrieron al padre afuera de la casa y a su vez, la madre alertó a la Policía. Un móvil acudió al lugar, pero los efectivos no se llevaron demorado al hombre. "Si se lo llevaban, esto no pasaba", había confiado Hilda, la madre, en una entrevista a LM Neuquén horas después del hecho.

Una vez que los efectivos se retiraron, la pelea continuó y fue allí cuando Fernando salió y atacó a su padre. Se supo que el joven le habría dicho a su padre que no lo haría más y lo mató a golpes. Luego, lo decapitó y se hizo una selfie exhibiendo la cabeza del hombre, que le envió a un amigo. Toda esa violencia desplegada será motivo fundamental de debate para conocer si el acusado estaba en condiciones de comprender lo que hacía. Para la fiscalía pareciera que sí; mientras que la defensa, entiende que no.

Orlando Jara falleció por traumatismo grave de cráneo y dos heridas punzocortantes al corazón, tal como certificó la autopsia forense. Además, tenía múltiples lesiones producto de golpes y otras dos puñaladas, una en la cabeza.

Al día siguiente, el lunes 27, los dos hermanos fueron acusados; pero meses más tarde, con la evidencia de la causa, la defensa logró el sobreseimiento de Matías, porque la prueba no era suficiente para implicarlo y su participación no estaba acreditada. En su lugar, declarará como testigo presencial del hecho. "No era mi hermano. Nunca vi a Fernando así. Se había transformado. Yo estaba asustado, congelado y no entendía nada", había declarado Matías en un testimonio a voluntad ante la fiscalía allá por inicios de febrero y agregado: "Fernando tenía la cabeza (de Orlando Jara) en la mano y le seguía reclamando por los años de violencia".

Otro hecho a recordar es que estando los dos hermanos en prisión preventiva, la comunidad de Zapala marchó por su liberación, mientras que nadie salió en defensa del muerto. En febrero, obtuvieron la detención domiciliaria en una vivienda alejada del barrio y luego, en marzo, regresaron a su hogar junto a su madre.

"Fernando está preparado para el juicio, sabe que puede salir mal, pero lo que nos dijo es que su preocupación era que Matías no vaya preso", resaltó el defensor Gustavo Lucero.

Otra causa por abuso

En paralelo, Fernando enfrenta una acusación por abuso simple en perjuicio de una nena de 7 años, hija de un conocido de él. De acuerdo a la teoría de la fiscalía, por la cual acusó al joven en agosto de 2020, el hecho tuvo lugar el 14 de enero de 2020 cuando estando en la casa de unos conocidos y mientras veían televisión aprovechó para ir al baño y se coló en la habitación de la niña de 7 años que se encontraba acostada para cometer el abuso.

La fiscalía indicó que, producto de la pandemia, las entrevistas en Cámara Gesell se habían paralizado, pero ni bien se habilitó la posibilidad de realizar la pericia, la niña confirmó con un relato coherente y fluido lo que había sufrido; por lo que le formularon cargos. A la fecha no hay novedades sobre esa causa y Gustavo Lucero indicó que ellos no ejercen la defensa sobre ese hecho.

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